RORCUALES AL LITORAL

ISABEL FERRANDO

Llega el verano y aparecen ballenas en la costa. El chiste se hace fácil, no me lo nieguen, aunque ya sé que para según quien hasta yo entro en la clasificación, con lo que puñetera la gracia. Como no es la primera vez que pasa -llevan años visitándonos- me ha hado por pensar en lo acertado del primer capítulo del Eclesiastés y lo poco que piensan en ello nuestros insignes de dentro y fuera de la comarca.

Por ejemplo, hace muchos años, en Dénia, teniendo una mayoría simple muy holgada, Sebastià García, cabeza de lista del Bloc, decidió no hablar con la oposición antes de su investidura y el resultado fue el «pacto entre caballeros» que hizo alcalde a Pedro Pastor, de Gent de Dénia. Luego ya vino una moción de censura propiciada por el PSOE que finalmente hizo alcalde a Sebastià.

De primeras nadie lo hubiera dicho, y con estos antecedentes, pues en El Verger igual se lo tendrían que haber pensado mejor una vez investidos. Que el pueblo es otro y los partidos implicados son distintos, cierto, pero no hay nada nuevo bajo el sol. Sin llegar ni a pactos puntuales, el alcalde tendría que haber previsto que la oposición le podía dejar sin sueldo y sin cargos de representación en la comarca, y lo han hecho.

Como a muchos de Vds., me ha tocado presentar la trimestral y como me pasa una vez cada tres meses, más el bonus de la renta, el berrinche que cojo hace que recuerde a todos los antepasados de aquellos (y aquellas) dispuestos a administrar el dinero público -que en realidad es el dinero que nos soplan a los contribuyentes.

Aunque muchos se han relamido el colmillo con la jugarreta de El Verger (valeeee, yo también me he reí un rato) y aunque la verdad es que aún sigue sin hacerme gracia la estratosférica subida de sueldos públicos en Dénia, pues ciertamente pienso que quien trabaja -y sí, los políticos trabajan- tiene derecho a percibir un salario. Por ello, y porque tengo especial cariño al pueblo, espero que en próximos días el alcalde de El Verger sea capaz de llegar a pactos. Ya veremos.