DEMASIADO PREMIO PARA LO VISTO EN VILA-REAL

FERNANDO GÓMEZ

Y el Valencia sentenció la eliminatoria de la Europa League. Pero no fue fácil. Ni mucho menos. Es más, creo que obtuvo demasiado premio para lo que se vio en el global del partido. El Villarreal no debió perder ese encuentro, incluso tuvo más oportunidades que los nuestros, convirtiendo al portero Neto en el jugador más destacado de los visitantes. Pero el fútbol tiene estas cosas.

Esperemos que no se tuerza, pero el Valencia está viviendo una temporada en la que las competiciones por eliminatorias le están revitalizando, al mismo tiempo que mantiene y reactiva el apoyo de sus aficionados. La temporada en la competición liguera queda en un segundo plano observando cómo el equipo pasa eliminatoria tras eliminatoria acercándose cada vez más a las grandes finales. Ya juega la de la Copa de Su Majestad el Rey, y peleará por un puesto en la final contra Arsenal o Nápoles en la segunda competición europea.

Y no pareció que finalmente el Valencia fuera a ganar, y mucho más por dos goles de diferencia como sucedió. Las cosas se pusieron muy bien de entrada, el colegiado señaló penalti de Cáseres sobre Guedes, que el propio jugador portugués se encargó de materializar, tras la parada de Andrés Fernández a la indecisa ejecución de Parejo en la pena máxima.

A partir de ahí, todo pareció muy encarrilado. Ventaja en el marcador, haciendo gol fuera de casa en el partido de ida, y a esperar, con el tiempo que quedaba y el riesgo que los locales debían adquirir, hacer algún gol más que todavía dejase las cosas más claras.

Minutos de control, siempre metidos atrás, pero sin conceder ocasiones, e intentando salir al contragolpe con peligro. Un remate de zurda de Gameiro y otro disparo del francés, tras un habilidoso recorte que Álvaro logró desviar. Nada más. Ninguna parada de Andrés Fernández. Y poco a poco el Villarreal se hizo con el mando, ya que jugaba bien en campo valencianista y acababa jugadas. Neto comenzó a intervenir decisivamente.

No lograron sacar una clara ventaja, aunque lo merecieran. Sólo otro penalti más que dudoso permitió al Villarreal igualar el partido. En este caso sí acertó Cazorla, que en el partido anterior había marrado una pena máxima. Y llegó el descanso. Tras esos minutos de vestuario entre tiempos, la cosa fue todavía peor. No salíamos de nuestro campo, no teníamos la pelota, y seguíamos sufriendo atrás. Neto volvió a aparecer en varias oportunidades. Y cuando tu portero es el mejor, las cosas no se están haciendo bien. Parecía que el equipo se apagaba, no conseguía quitarse de encima la presión del Villarreal, que buscaba con ansiedad un segundo que les dejara la eliminatoria encaminada. Pero salió Cheryshev, el Villarreal bajó el ritmo, ya físicamente acusaron el esfuerzo, y el Valencia se sacudió definitivamente el dominio amarillo. No suele ser normal marcar en minutos de descuento, y a los nuestros esto le ha pasado ya en una decena de partidos. Nos alegra que suceda, pero tendremos que reconocer que no es normal que así ocurra, y que el equipo tiene bastante fortuna disfrutando de este tipo de circunstancias tantas veces. Y no sólo fue un gol, sino dos, que pusieron las cosas en su sitio, no por merecimientos de unos y de otros, sino por el acierto y la suerte en momentos no habituales de los enfrentamientos.

En fin, salimos adelante y la eliminatoria está sentenciada. Ahora la liga y un nuevo derbi, en este caso frente al Levante, que se juega largarse del descenso.