LOS POETAS FESTIVOS

MANUEL ANDRÉS FERREIRA

Quiero romper una lanza a favor de los autores de los llibrets, los poetas festivos a los que, a excepción de contadas comisiones, nadie habla de ellos ni tienen protagonismo alguno en los medios de información cuando su trabajo es el único recuerdo material que nos queda de las fallas.

Sólo el llibret permanece y, al cabo del tiempo al encontrarlo en cualquier cajón y abrir sus páginas, tiene el poder de evocar, con su lenguaje valenciano socarrón, toda la farsa anecdótica de una falla. Y en esa línea artística aparece la figura que puede emparejarse con el artista que hace el retablo: el poeta festivo, al que se le paga por su trabajo, o el improvisado poeta de la comisión que escribe el llibret gratuitamente.

No se trata de un versificador rimbombante que tiene que cantar una batalla victoriosa, sino simplemente un hombre enraizado con la esencia más íntima de Valencia, que sabe darle forma con ingenio y sátira al argumento del retablo festivo. El poeta festivo, en una sola noche de paseo por la ciudad o la visita al taller del artista fallero encuentra los suficientes estímulos para que los versos surjan y cumpla con el leiv motiv del llibret: explicar el contenido de la falla.

El poeta termina como el artista, cuando ha dejado en su llibret el zumo alegre de su ingenio. Como no podia ser de otra forma el llibret también ha evolucionado. Nada que ver con el simple librito que se publicó en 1855 por Bernat i Baldoví para la falla plaza del Almudín. Con el paso de los años alrededor de "l'explicacio de lo que conté la falla", el llibret se ha llenado de otros contenidos que han convertido algunas de estas publicaciones en piezas de coleccionistas.

Las primeras piezas de la falla del Ayuntamiento ya ocupan la calle. A éstas les seguirán las de Especial y su aparición nos avisa que la mejor fiesta del mundo está a la vuelta de la esquina. A partir de ese momento las actividades de las comisiones se convierten en una carrera para llegar a la meta con los proyectos cumplidos o casi cumplidos.