Pedro Wintour

ROSA BELMONTE

Pedro Sánchez es Anna Wintour. Tan cortico como la directora de 'Vogue'. Sánchez no sólo ignora la historia sino también el presente. La presunta cortesía parlamentaria se le olvidó con el debut de Santiago Abascal en el Congreso. Le faltó taparse los oídos y decir lo de «ladra, Chucho, que no te escucho». Respondió en sus réplicas a Casado y Rivera, como si fueran los tutores de un incapaz líder de Vox. Lo de Anna Wintour. En una entrevista en el podcast de 'The Economist' le preguntan por el vestuario de Melania Trump y contesta: «Creo que la primera dama Michelle Obama era increíble en todas las decisiones que tomó sobre la moda. Apoyó a jóvenes diseñadores americanos. Era la mejor embajadora». «Pero ella no es la primera dama. ¿Qué puede decir de la actual?». Insiste: «Y para mí ella es el ejemplo que admiro». Wintour ha excluido a Melania de su mundo. Ignorar al monumento de Melania es todavía más grave que ignorar a Abascal.