Palabrerío veraniego

ROSA BELMONTE

Supongo que Javier Blánquez había recibido el encargo de no preguntar por Rivera a Manuel Valls, así que en la entrevista que publicó ayer le preguntó si le gustaba Malú. Yo del 'picagüelo', que diría Federico, le habría contestado que me gusta Milú. Pero tenía que aprovechar para decir que esos dos no están invitados a su boda. Malú. Sólo un grado de separación. Y dice Valls que la conoce poco y «por su relación con un político». ¡Un político! Esto es en Valls el rajoyano «esa persona de la que usted me habla». Además del casi impuesto 'migrante' (cualquier día le cambian el título a la canción de Juanito Valderrama y a sus dientes de marfil), lo de Valls es una de las aportaciones al palabrerío veraniego. Mis favoritas son «macroscópica negligencia» (en la sentencia del Tribunal de Cuentas de Venecia que multa a Calatrava por su puente en la ciudad) y el «chicas lésbicas» de Saura. «Un político» es la última. Y todavía queda verano.