Los padres indicados

ROSA BELMONTE

Una suele callarse ante las víctimas y sus allegados. Es un tabú como cualquier otro. Lo socialmente obligatorio se confunde a veces con lo legalmente exigible. Estamos acostumbrados a que el sufrimiento se convierta en fuente de autoridad moral y ser víctima en razón para exigir adhesión. Y una puede despreciar a El Chicle y compadecer a Diana Quer. Pero anda que la familia... Infelices o infelices, escribía Tolstoi. Chungas o no chungas. Qué espectáculo. Como 'Gran Hermano', produce superioridad moral en quien lo ve. La madre denunciando al padre, el padre contradenunciando, la hija cargando en público (con cámaras) contra la madre y acusándola de mentirosa. A la soprano Birgit Nilsson le preguntaban cómo había mantenido la voz a lo largo de los años. Nada especial. No fumaba, bebía un poco de vino y un poco de cerveza. «Sencillamente soy hija de los padres indicados». Qué suerte la de ella y la de tantos. Qué mala suerte la de otros.