Sé tú mismo

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

De todas las fidelidades la más complicada de mantener es la que nos debemos a nosotros mismos. Es difícil ser fiel a uno mismo, hacerlo de modo firme, sin traicionarnos o defraudarnos en algún momento de la vida. Para eso se necesita un aprendizaje -como para casi todo- pero ese no está previsto en los planes de estudio. Sé tú mismo, nos dicen. Pero lo que no nos dicen es cómo se consigue.

Es complejo ser uno mismo ante la presión de las masas. Las masas empujan y confunden. Lo sencillo es unirse a ellas y pasar inadvertido. O eso creemos. Tomamos el atajo que consideramos nos va a reportar mayores beneficios, para más tarde descubrir que en realidad es una senda que nos conduce a destinos en los que no estaremos nunca cómodos. El mundo es de los que se quedan fuera de las masas. Es de los que son fieles a ellos mismos. Esa lección cuesta aprenderla. Y algunos hemos suspendido varias veces el examen hasta lograr el aprobado.

Quiero pensar que los tiempos y las circunstancias ayudan a que esta situación cambie. Vivimos momentos en que muchos (sobre todo muchas) se han plantado. Han gritado basta. Y se han atrevido a ser ellos mismos. Aunque en el camino se hayan encontrado juicios, suspicacias, dudas y dedos señalando.

Hay personas para las que es más fácil ser ellos mismos. Y otros que nacen rodeados de condiciones que ayudan poco a alcanzar ese objetivo. Trevor Noah siempre fue él mismo. Y la vida no fue benévola con él como para que tuviese tal voluntad de mantener esa fidelidad. Nació en los años 80 en una familia pobre en la violenta Sudáfrica del apartheid. «Mi padre era suizo, muy blanco. Mi madre era xhosa, muy negra. Y según las leyes del apartheid por ser de razas distintas tenían prohibido hacer el amor», cuenta el humorista, que es hoy en día uno de las estrellas mediáticas más relevantes en Estados Unidos. Presenta 'The Daily Show', espacio que se encarga con éxito de diseccionar la actualidad norteamericana y de sacar los colores a Donald Trump (que es fiel a sí mismo, aunque para mal). Blackie Books ha publicado las memorias de Noah, en las que relata la manera en que su madre tuvo que pelearse para criarlo y los escollos que se encontraron en el camino, entre ellos un hombre (marido de ella, padrastro de él) que llegó a dispararla en la cabeza. Su historia es admirable, porque se atrevió a ser él mismo. Y le salió bien. Otros muchos con ambientes más propicios no han sido capaces y todavía deben de estar arrepintiéndose.

Noah, que de todo hace humor, tiene una interpretación de lo de ser uno mismo muy particular y que la coloco ahora al final para quitar solemnidad a este artículo. «Nunca eres más tú mismo que cuando estás cagando. Da igual quién seas, todos cagamos igual. Beyoncé caga. El papa caga. La reina de Inglaterra caga. Cuando cagamos, nos olvidamos de nuestros aires y de nuestro estatus». Pues eso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos