LOS NUEVOS INQUISIDORES

Pablo Salazar
PABLO SALAZARValencia

Cómodamente instalados en sus despachos, con la seguridad del sueldo público, rodeados de una corte de fieles y con la perspectiva de otros cuatro años por delante (hace tiempo, cuatro años se hubiese considerado un espacio muy corto pero actualmente es casi una eternidad) los nuevos inquisidores, los guardianes de las esencias del pensamiento único, se sienten fuertes y respaldados por la ciudadanía para proseguir con su cruzada laica y (supuestamente) inclusiva, paritaria, solidaria, sostenible, ecológica... El todavía director general de Comercio, Natxo Costa, azote de las grandes superficies con los horarios comerciales pero mudo ante un comercio digital que es el verdadero enemigo público número 1 de las tiendas de toda la vida, no quiere dejar su cargo (si es que lo deja) sin pasar a la historia por haber metido en cintura a un gigante de la distribución como es El Corte Inglés. Porque este tipo de acciones dan puntos en un partido como el suyo, Compromís, en el que la izquierda exquisita campa por sus respetos. El Día de la Madre le ha dado la excusa perfecta para hacerlo, con una campaña publicitaria de los grandes almacenes en la que aparecía una mujer y se podía leer el siguiente mensaje: '97% entrega, 3% egoísmo, 0% quejas, 100% madre'. La Generalitat ha decidido abrirle expediente sancionador al considerar que la campaña, pásmense, «fomenta un estereotipo de madre que resigna a las mujeres a cumplir con su papel de 'buena madre' basado en la entrega por encima del resto de identidades que la conforman». Dejando de lado el hecho de que a diario podemos leer, ver y escuchar anuncios publicitarios con los que se puede estar más o menos de acuerdo desde el punto de vista del mensaje ideológico que transmiten pero que no atentan ni contra los valores fundamentales ni contra la dignidad de las personas (por lo que no pasa nada), resulta sorprendente que una Administración pública -y por tanto al servicio de todos- se muestre tan combativa con un simple e inofensivo anuncio que tan sólo pretende ser un reclamo comercial en una jornada en la que las ventas se disparan. ¿Qué es lo que les molesta, la propia existencia del Día de la Madre, el que los comercios -grandes y pequeños- hagan negocio, que las familias se reúnan a celebrarlo, que el discurso no sea el que marcan desde sus púlpitos (civiles) estos nuevos predicadores, que se hable de 'entrega'? El franquismo impuso su modelo social y familiar con la fuerza y los recursos que le ofrecía una dictadura que trataba de ocupar todos los ámbitos de la vida diaria. La nueva dictadura de lo políticamente correcto se vale de estos inquisidores que, bien pagados, aprovechan todas las herramientas de la moderna burocracia para imponer su absurda ley.