Los muñidores

CÉSAR GAVELA

Un grupo manido de intelectuales salió hace unos meses a la palestra, una vez más, para defender legítimamente un gobierno PSOE-Podemos. Y de paso, también, sus prebendas. El grupo es muy conocido. Figuran en él famosos narradores sociales y poetas de la misma cuerda, amén de gentes del cine y la subvención, del periodismo, la televisión y el dinero (porque algunos de ellos son muy ricos en propiedades inmobiliarias). Figuran en él los rostros de siempre, los cuerpos de siempre, (ahora algo más redondeados, pero eso es ley de vida), y unos y todos expresando también lo de siempre: lo del progreso. Y es que para ellos y ellas, casi todos ex comunistas o comunistas, el progreso consiste en juntar en un gabinete a un partido que siempre que acertó lo hizo desde una posición socialdemócrata -el PSOE-, con un partido de extrema izquierda radical, ideología que nunca ha llegado al poder ni en Alemania ni en Francia ni en Italia ni en el Reino Unido. Es decir, en ningún país importante de Europa, homologable al nuestro.

Los intelectuales y artistas muñidores, los que tanto viajaron por el mundo a gastos pagados en tiempos de Zapatero y en otros tiempos, brincando por embajadas y privilegios, los mismos que han protagonizado maquinaciones escandalosas cuando han sido jurados de premios de poesía financiados con dinero público, han vuelto a salir a la palestra para insistir en su anhelo revolucionario de que Pedro Sánchez dé su brazo a torcer, y ceda ante la presión de la ultraizquierda. Lo que significa, además, dar el brazo a torcer ante los declarados enemigos de España. Porque la suma de Podemos y el PSOE no alcanza para gobernar: necesita la concurrencia de los que insultan a la nación constitucional cada día desde sus normas, vigilancias, odios y falsedades. Y, por cierto, ¿qué poco le ha importado a ese grupo de intelectuales y artistas siempre triunfantes, los delitos cometidos presumiblemente por los dirigentes catalanes en el otoño de 2017, quebrando la Constitución y destrozando la convivencia en la región vecina? Muy poco. Es más, ellos no salieron entonces, cuando la rebelión o la sedición, en defensa de la ley, la libertad y la democracia. Con apelar a su palabra talismán -«diálogo»- creen que es suficiente. También pedían antaño, ellos o sus antecesores, diálogo con los asesinos etarras, entonces avalados por la política peligrosa de Zapatero, el hombre de Maduro allende Venezuela, el defensor del gobierno Frankenstein. Que, en la práctica, aún sería peor que lo barruntado. De lo que parece ser consciente Pedro Sánchez, que no es tonto, y que se dispone a preparar las próximas elecciones. Fracaso de todos, sin duda, y muy especialmente, responsabilidad de Ciudadanos por su negativa a pactar con el PSOE. Error supremo de Rivera que lo descalifica para los restos y que pagará en las urnas. Una pena.