MONTESINOS. EL PRINCIPIO

Mª ÁNGELES ARAZO

En la esquina de la popularísima plaza de San Jaime abrió su tienda Francis Montesinos, enraizada en la casa familiar. Los abuelos eran los dueños de la persianería que ocupaba la planta baja, y el nació en uno de los pisos. En aquel comercio que olía a cuerdas de esparto, cáñamo y madera, Francis vendió las primeras camisetas adquiridas en el mercado de Mosén Sorell, que el pintó de forma delirante, como los audaces conjuntos de cretona.

Después de graduarse en las especialidades de interiorismo y diseño en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos, se decidió por el campo de la moda e irrumpió con un estilo tan vanguardista, tan distinto a lo presentado en la pasarela tradicional, que su casa, a principios de los años 70, ya era frecuentada por quienes huían de la estética cotidiana. La tienda era eminentemente valenciana, aunque no tópica. En 1985 la reformó, pero respetando los elementos de su arquitectura de finales del XIX. Una gran columna de ladrillo visto era el eje espaciado de la escalera con deliciosa baranda de forja de hierro, que comunicaba el bajo con el entresuelo.

El suelo era de terracota y en los balcones se apilaban plantas populares como las lágrimas de la reina, la pluma de Santa Teresa y la alegría de la casa. En las vitrinas de hierro y cristal se desplegaban hermosos tejidos que cubrían en parte a los angelotes que modelaron para Francis artistas falleros como Vicente Luna y Manolo Martín.

La insistencia de Francis Montesinos en lo valenciano es tal que se aprecian estampados que recuerdan los castillos de fuegos artificiales, frutos diversos y la iconografía mariana, que abarca una larga lista de advocaciones. Como prolongación de la tienda disponía de un estudio donde diseñaba al frente e un equipo de profesionales. Grandes fotografías atestiguaban momentos cumbres en su carrera, como el inolvidable desfile 'Made in Spain' del 26 de septiembre de 1985, en la plaza de toros de las Ventas de Madrid, ante más de 20.000 espectadores. O el espectáculo de la presentación de la colección Primavera-Verano de 1989, en la Puerta Versalles de París.

Montesinos, hoy, continúa con su genial puesta en escena y su acreditada fama.