MERCANCÍA DESECHABLE

CARLOS PAJUELO

Te arranco el pescuezo, ¡puta!», así trataban tres trabajadores de la residencia Los Nogales a varias ancianas.

Los discapacitados, los enfermos mayores o simplemente los viejos pueden ser vistos como mercancía de la que se puede extraer lentamente, como de una hucha o de una cuenta corriente, los dineros destinados a su cuidado por ellos mismos o por sus familias.

El dinero está mejor en el bolsillo del propietario ¿No? La noticia que aparece aquí tiene su origen en una denuncia de más de 115 familiares contra una residencia llamada Los Nogales perteneciente a la Comunidad de Madrid. Había quejas, denuncias y la Consejería de Asuntos Sociales no había notado nada. ¡Muy extraño! Falta un oftalmólogo. ¿No?

En una grabación del hijo de una residente se observaba la desnutrición, la falta de higiene, el abandono. La cadena de culpa va desde la Dirección hasta los servicios sanitarios y termina en la Dirección de Asuntos Sociales y sigue en la Presidencia de la propia Comunidad. Continúan en sus puestos.Y nada, no pasa nada. Los residentes se van a morir en dos días y pronto la eutanasia ayudará. No. La eutanasia no, que supone secar la fuente de la que mana 'la pasta'.

Pregunto y traslado la pregunta hasta los candidatos que, desde el jueves noche, alardean de soluciones. ¿Controlan ustedes bien a los centros privados, a los concertados y a los públicos en esas materias objeto de denuncia? ¿Si o no? Ya sé que muchos no son votos y a lo mejor no vale la pena. Total, se van a morir pronto o están tontos.

Al ser mercancía conviene que duren y se les mantiene en regímenes mínimos de atención; me recuerda los campos de concentración nazis y otros no tan nazis. En todo caso peinarles, medicarles para que el día de visita aparezcan bien y si dicen alguna cosa, ya se sabe: son viejos o no saben lo que dicen. No he leído nada en los programas de los que se presentan al Congreso y demás.

Ya sé que hay organizaciones que son modélicas. Las he visto en la Casa de Caridad, en las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y en algunas privadas. Estudiemos los programas.