LA MEJOR PRIMERA PARTE DE LA TEMPORADA

FERNANDO GÓMEZ

Ayer en Mestalla comprobamos la diferencia entre ganar haciendo muy bien las cosas, tanto en defensa como en ataque, aplicando tu modelo de juego de forma excepcional y contundente y siendo muy superior al rival, o hacerlo sin convencimiento, con dudas, sin lustre, e incluso dejando que el contrario, aunque sea teóricamente inferior, realice un partido reseñable.

Pronto se pusieron las cosas de cara, y mira que ya de entrada el Valencia se replegó esperando robar y correr. No acabó de dejarme tranquilo esa manera de afrontar de entrada el partido contra el Levante. Pero rápidamente se sacó ventaja en el marcador. Primer córner a favor, pelota de Gonçalo Guedes para Santi Mina y definición del gallego al fondo de la red. ¡Cuánto daño hizo ayer el Valencia a balón parado, principalmente en los saques de esquina! A partir de ahí sobre el terreno de juego sucedió lo que más le gusta al equipo: me repliego, cierro las vías de profundidad del rival, recupero y corro. Y ellos sin capacidad ninguna de reacción. Los futbolistas granotas perdían, no vigilaban a los posibles receptores de ese primer pase, y se veían obligados a correr hacia atrás corriendo un riesgo extremo.

El Valencia no hizo más goles en esos primeros cuarenta y cinco minutos, pero fue una de las mejores primeras partes del presente ejercicio. Sin duda alguna. Bien atrás, confianza por la ventaja adquirida, seguridad en lo que haces, soltura en el juego, y a correr.

Guedes y Cheryshev se convirtieron en los protagonistas principales en ataque en esa primera mitad. Estuvieron acompañados ligeramente por Santi Mina y Carlos Soler, pero es que no se necesitaban ni a los laterales para llegar. No daba tiempo a su incorporación a nivel ofensivo, antes los futbolistas de arriba ya habían finalizado la jugada.

Muy buena primera parte. Tras el descanso, algo menos de ritmo, algo más de posesión de los levantinistas, pero más de lo mismo. Soler se hizo gol en propia puerta, pero poco tardó el Valencia en volver a adelantarse en el marcador.

Anoche en Mestalla se vio a un Levante desconocido, ante un Valencia arrollador. El conjunto visitante, eso lo dicen los números, es un equipo que encaja demasiados goles, pero también llega, juega y marca. Pero los granotas no tuvieron su día en el derbi. Bardhi en el banquillo, Rochina poco participativo, y Morales y Roger con escasas opciones, propiciaron su poca presencia en ataque.

El Valencia reaccionó después de perder en Vallecas, tras jugar en Villarreal en ida de la eliminatoria de la Europa League un partido aceptable sin más, pero con resultado extraordinario, y ayer borró a lo levantinistas con buena defensa y mejor contragolpe. Aprovecharon las deficientes vigilancias de los defensores del conjunto granota para correr, jugar y divertirse. Importante victoria, jornada de transición en Europa League, y a por el doble enfrentamiento ante Betis y Atlético. Marcará nuestro final.