MASTROPIERO

ARANTZA FURUNDARENA

La llegada al mundo de 'baby Sussex' me ha traído a la memoria el hilarante 'sketch' de Les Luthiers sobre la biografía de Johann Sebastian Mastropiero. Aturullado por un montón de folios biográficos, el cómico Marcos Mundstock se hace un lío acerca del lugar y el año de nacimiento del gran maestro y solo acierta a decir que Mastropiero... «nació». Lo mismo podríamos afirmar del hijo de Meghan Markle y Enrique de Inglaterra: que ha nacido. Punto. O como lo han proclamado en el anuncio oficial: «It's a boy». Es decir, que Sussex nació y su sexo es varón. Pero ni se sabe muy bien en qué preciso lugar ha venido al mundo (¿el salón, la cocina, el dormitorio, un paritorio?), ni se le ha visto ni se conoce aún su nombre. Yo creo que en honor a Les Luthiers Meghan y Enrique deberían bautizar a su hijo Johann Sebastian, aunque tampoco es seguro que ese fuera el nombre real de Mastropiero, quien también fue conocido como Peter Illich, Wolfgang Amadeus, etcétera. De hecho, llegó a firmar su tercera sinfonía como Etcétera Mastropiero.

Etcétera no es un mal nombre para un futuro duque. Es sonoro, internacional y tiene una abreviatura muy popular y apreciada. Sus allegados podrían llamarle cariñosamente 'Etecé'. El chiquillo está condenado a tener nodriza (probablemente de las de uniforme, bombín marrón y reloj de cadena en la pechera) y en esto no difiere del insigne Mastropiero, que compuso el cuento orquestal 'Teresa y el oso' inspirándose, según confesó él mismo, "en Libi y Dini, mis dos ositos de felpa, y en Teresa Hochzeitmeir, mi nodriza. Con ellos -decía- dormí hasta los cinco, siete y veintiséis años, respectivamente».

Los paralelismos no terminan ahí, el anuncio que hizo ayer el orgulloso papá fue digno de Les Luthiers: «Meghan y yo tuvimos un bebé esta mañana», dijo un azorado Enrique, así como quien comparte una anécdota sorprendente. Cierto es que para un padre primerizo no existe una manera lúcida y sosegada de expresar semejante vuelco en su vida. Pero Enrique logró 'mejorarlo' al declarar: «No he estado en muchos nacimientos. Este es mi primer nacimiento». Luego se excusó con un «Estoy en la Luna». En la Luna y... 'Mastropiero que nunca', cabría añadir.