A MARZÀ SE LE ENTIENDE TODO

Pablo Salazar
PABLO SALAZARValencia

Los comentarios que escribió en su época de activista de Escola, de nacionalista radical y convencido catalanista, los borró en cuanto se filtró que iba a ser nombrado conseller de Educación y también (aunque no ejerza) de Cultura. Pero da igual, Vicent Marzà es una mina inagotable, un grifo del que permanentemente mana agua, un campo abierto al que es imposible poner puertas. Y basta un simple tuit actual, de anteayer miércoles, para darse cuenta de que el auténtico Marzà -el firme defensor de una escuela pública única (por supuesto, que la concertada si por él fuera desaparecería) y en lo que él llama valenciano pero que en realidad quiere decir catalán- está siempre ahí. Porque lo de menos es que felicite personalmente vía redes sociales a una opositora al cuerpo de profesores que ha aprobado y ya es funcionaria (la exdiputada de Esquerra Unida Esther López Barceló), aunque desde luego es muy poco estético. Más que nada porque dudo mucho que haga lo mismo con el resto de nuevos docentes. Y no vale la excusa de que se conocen de su etapa en política, porque para eso, para darle la enhorabuena, ya están los canales privados. Lo peor, siendo malo lo anterior, es el contenido del mensaje: «Necessitem profes com tu al servei públic». No lo puede evitar, le sale el militante que lleva dentro, el izquierdista convencido de su superioridad moral, el profesor metido a conseller que necesita que gente de su cuerda acceda a los puestos docentes para mantener el control de la enseñanza de nuestros hijos. Que es, al final, de lo que se trata. ¿Qué quiere decir con lo de «profes com tu»? ¿Se refiere a su compromiso ideológico (con la izquierda naturalmente)? ¿Es que acaso los profesores tienen que hacer ostentación de su ideología? En una muy interesante entrevista que publicaba Actualidad económica el pasado lunes, el pensador chileno Axel Kaiser -abogado, doctor en Filosofía y director de la Fundación para el progreso- debaja algunas reflexiones dignas de consideración: «Las universidades y los medios son fábricas de izquierdistas», declaraba. También muchos colegios, centros de adoctrinamiento en el pensamiento único o, en el caso de Cataluña, en un nacionalismo separatista que castiga y discrimina al niño que pinta una bandera de España. El perfil ideológico del cuerpo de profesores no se corresponde ni mucho menos con el de la sociedad española, está mucho más escorado a la izquierda y al fomento de las identidades territoriales. El resultado de las elecciones sindicales en la Comunidad Valenciana ya lo dice todo, con un sindicato de corte nacionalista y de izquierdas que arrasa entre los maestros. Lo bueno de Marzà es que se le entiende todo, que aunque tratara de ocultar su talante al final acaba saliendo.