Lucidez frente al hartazgo

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

Aunque presumiblemente hace la vida más fácil, el dinero no da la felicidad. Tampoco obtener un título universitario garantiza encontrar un trabajo. Sobre esta casuística, que se percibe desde hace mucho en la calle, se pone ahora el acento porque un último informe certifica esta peligrosa tendencia. El estudio del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades señala que casi el 30% de los graduados no logra un empleo cuatro años después de culminar sus estudios. Prácticamente, tres de cada diez. Tres de cada diez que malvive con becas por horas. Tres de cada diez que encadena contratos basura a 100 ó 200 euros desempeñando tareas de un puesto cualificado. Tres de cada diez obligados a convertirse en falsos autónomos. Tres de cada diez que permanecen en casa de sus padres porque no pueden pagarse un techo. Tres de cada diez abocados a irse al extranjero. Tres de cada diez que, desilusionados, desconoce si alguna vez currará en lo que se ha formado. Mientras ellos son números en una alarmante estadística con España en funciones, crece la fiebre de los alcaldes por subirse el sueldo. El de Pilar de la Horadada se posiciona, de momento, primero del ranking. El popular José María Pérez ha aumentado sus emolumentos un 160%: de 19.950 a 51.800 euros al año. Tampoco está mal el incremento del 33% que se ha concedido el primer edil de Sevilla, el socialista Juan Espadas, idéntico porcentaje que se ha aplicado el de Valdemoro, Sergio Parra, de Ciudadanos. En Dénia el equipo de gobierno (PSPV) ha aprobado añadirse 10.000 euros a su retribución anual. Jorge Rodríguez, investigado por la supuesta adjudicación irregular de contratos cuando fue presidente de la Diputación de Valencia, no podía faltar en este ilustre repertorio. Se adjudicó en el pleno de configuración del consistorio de Ontinyent una nómina que asciende hasta los 48.583 euros, un 20% más. En Alicante, Luis Barcala (PP) ha propuesto que todos los partidos cobren entre un 5 y un 10% más por ejercicio. Por supuesto, su montante -que iría de los actuales 68.671 a los 72.104- se incluye en el saco. Y en Valencia, Joan Ribó pasaría a ganar unos 84.668 euros brutos anuales, de los actuales 82.603. Antes de la fumata blanca a un equipo de gobierno con PSPV, Compromís ha comunicado su primera idea en firme: elevar el salario de la corporación un 2,5%, cantidad validada por decreto para funcionarios e incluida para ellos en los siguientes Presupuestos Generales del Estado.

Se acerca, malamente, la fecha de investidura fijada por Pedro Sánchez y se aproxima el fantasma de otras elecciones. Serían las cuartas en cuatro años. Tra, tra. Sobre el hartazgo generalizado de la ciudadanía escribió Saramago en 'Ensayo sobre la lucidez'. La mayoría de electores de una capital de un país indeterminado decide votar en blanco. El gobierno, disconforme con el resultado, ordena repetir los comicios ocho días después y ese voto en blanco se multiplica al ¡83%!