Están locos estos catalanes

Valencia es un 'top' como destino turístico y comercial. La locura independentista nos facilita cuota de mercado

Borja Rodríguez
BORJA RODRÍGUEZ

Todo viene del 'procés'. De lo mal que les va y lo bien que nos viene, como en los vasos comunicantes. Fíjense. Desde hace semanas y hasta finales del presente mes de octubre se celebra en Valencia, de una manera muy desapercibida por deseos expresos de la marca, el mayor evento corporativo del año. Se trata de John Deere, conocida compañía de tractores que opera en todo el mundo y que desde su sede en Alemania decidió celebrar este evento en nuestra ciudad. Llega a mis oídos que Barcelona era el destino inicial y que finalmente la opción de Valencia se llevó el gato al agua. El 'procés' provoca que muchas empresas vean una inseguridad jurídica que les lleva a buscar otros destinos. Es momento de elevar nuestra amplitud de miras ante esta oportunidad. La involución del mercado catalán demuestra que la lucha por la independencia los está llevando a la ruina. En Cataluña aumenta el paro, se han fugado más de 5.500 empresas como Caixa Bank, Banco de Sabadell, Mediolanum o MRW, cuyas sedes han sido trasladadas precisamente a nuestra Comunitat. A los catalanes la inversión extranjera se les desploma, se les fugan de los bancos más de 30.000 millones de euros, cae el turismo y más de 200.000 personas que vivían en Cataluña ya se han empadronado en otras comunidades autónomas.

Con este panorama marcas como John Deere deciden no ir a Barcelona, probar en nuestra comunidad autónoma y traer a Valencia su convención de ventas que se celebra cada cinco años en un estado diferente. En total vendrán más de 6.000 personas de distintos países de Europa, Asia y África. Cada dos días traen desde sus lugares de origen, oleadas de entre 400 y 700 individuos. Se trata de clientes y personas que pertenecen a la red de distribución comercial de la marca y a los que 'agasajan' por diferentes puntos de Valencia: Tinglado 2, Marina sur, Veles e vents y Hemisfèric, además de hacerles un 'city tour'. ¿Se imaginan el nivel de satisfacción con el que volverán a sus ciudades de origen? Valencia es un 'top' como destino turístico y comercial. John Deere no nos elige por casualidad, la locura independentista que hunde Cataluña nos facilita cuota de mercado y la capacidad de nuestra ciudad demuestra que tiene futuro. Ese futuro lo debe trabajar nuestra administración a sabiendas que el modelo de Palacio de Congresos es un modelo maduro y que funciona bien así que, pasemos al siguiente nivel. El nivel que necesitan marcas como John Deere, donde Valencia sea capaz de sorprender y satisfacer todas sus necesidades. Mi gran duda es saber si nuestros responsables políticos competentes, han tomado nota de esta gran oportunidad de futuro o van a caer en la misma mediocridad de la política catalana viendo cómo el camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.