Llueve sobre mojado

Fuset debiera abstenerse de enturbiar la imagen de las Fallas

IGNACIO GIL LÁZARO

El concejal Fuset sigue sin captar la auténtica idiosincrasia del mundo fallero. Una fiesta popular, abierta, inteligente que no cabe someter a apriorismos ideológicos ni a los manejos de nadie. Menos aún de la política. Sin embargo, el concejal ha hecho otra vez de las suyas. Una reprimenda pública a las comisiones de la sección Especial que resulta tan absurda como sorprendente. Absurda porque las Fallas no son «machistas» por mucho que haya quien se empeña en insinuarlo con machacona insistencia desde que Compromís gobierna el Ayuntamiento de Valencia. Sorprendente además porque la recriminación de Fuset contra la composición del Jurado de la citada sección no casa en absoluto con la propia conducta del concejal cuando ha tenido que efectuar la designación de los cargos correspondientes a su equipo de confianza. Todos hombres. Así pues, convendría que Fuset dejara ya de jugar a obsesivo metomentodo. La espontaneidad de la fiesta y la natural manera «asamblearia» inherente a la vida cotidiana de las comisiones no puede ser invadida por los caprichos ni las conveniencias del munícipe de turno. Más cuando huelen a tufo electoral como ahora es el caso, visto el cariz de las fechas que se avecinan. Desde luego, nadie tiene que darle lecciones al mundo fallero sobre lo que significa el respeto a la mujer y su plena igualdad en la vivencia de la fiesta. Expresiones inherentes a la esencia última de esta que es imposible de entender sin la presencia protagonista de aquella. Por eso, Fuset debiera abstenerse de enturbiar la imagen de las Fallas evitando lanzar proclamas feministas capciosas que no vienen a cuento. Y es que ciertamente llueve sobre mojado. Año tras año Fuset vuelve a la carga con enconada insistencia. Recuérdese al efecto la intentona pueril de aquella «comisión de igualdad» que trató de montar Compromís para «corregir» -decían- el machismo en las Fallas o la frustrada iniciativa de recomendar a las comisiones qué melodías no convenía que sonaran en las verbenas por idéntico supuesto motivo a tenor de sus letras. Ridículo. A estas alturas pretender colocarle a las Fallas el sanbenito machista es una ofensa a la fiesta. Un insulto a la realidad, a la sensibilidad y a la forma de ser del pueblo valenciano que nunca se ha reconocido como tal en esa nefasta actitud discriminatoria ni en ninguna otra. No quiera por tanto Fuset ir de adalid o redentor de nada ni nadie. Aquí no valen monsergas. Aquello que las Fallas de sección Especial -como el resto de comisiones- hagan o dejen de hacer no tiene que venir impuesto a golpe de eslogan por el ultimátum demagógico de un concejal que no es coherente en la parte que le toca. Ya se sabe. Consejos vendo que para mí no tengo. En definitiva, la petulancia sistemática de la izquierda que se cree con derecho de sermonear a cualquiera. Acto mecánico reflejo de su vieja tentación autoritaria. Ordeno y mando a destajo. Nada nuevo. Lo de siempre.