Lengua valenciana, lengua catalana. Definición y comentarios

Lengua valenciana, lengua catalana. Definición  y comentarios
Nathaniel Shuman

La lengua valenciana es la lengua del pueblo valenciano que, secularmente, la tiene como propia. Su territorio se extiende desde el Cenia al Segura, siendo de menor extensión y mayor población que el ocupado por el pueblo valenciano que tiene a la lengua española como propia, lengua que también es habitual en todo el Reino de Valencia, hoy Comunidad Valenciana. Ambas son oficiales según el Estatuto de autonomía Valenciano.

La lengua catalana es la lengua del pueblo catalán en Cataluña y la que trata de imponer desde el siglo XIX al pueblo valenciano la oligarquía catalana, secundada hoy día por la izquierda radical golpista y por el resto de la izquierda.

En Valencia es la lengua que, bajo el nombre de valencià o la nostra llengua trata, el llamado pancatalanismo, de imponer con la total colaboración y entrega de la izquierda valenciana de cualquier nivel. Muchos de los misioneros encargados de su imposición se definen como catalanes aún siendo de nación valenciana (por su nacimiento) por su natural torpeza y obcecación. Su principal argumento es que se trata de la lengua culta, con lo que hacen el más espantoso de los ridículos tanto entre los filólogos no comprados como entre los valencianos medianamente cultos. Ridículo que también protagonizan cuando utilizan su jerga fuera de sus círculos sociales, entre los valencianos.

Ambas tienen su origen, como las del resto del mundo, en la prehistoria, cuando la evolución antropológica permitió, a los homínidos, articular sonidos tanto por la propia configuración anatómica buco-laringea como por la adquisición del hueso hioides. Dado que los neandertales europeos ya gozaban de estas particularidades es lícito pensar que con ellos comenzó el lenguaje, de la misma manera que lo hizo el arte, de acuerdo con las últimas dataciones de pinturas y grabados rupestres coetáneos.

Tras varios miles de años de evolución se fue constituyendo el lenguaje fónico, sin duda necesario para que dicha evolución permitiera los grandes avances tecnológicos, económicos, sociales y culturales, impensable sin un lenguaje fónico, de tal manera que nos encontramos a partir del siglo VI a. de C. con un sistema gráfico de expresión de los sonidos y por lo tanto del lenguaje ya creado permitiendo al mundo ibérico y la cultura ibérica como la conocemos, representar gráficamente dicha lengua, a través de la escritura ibérica, con el concurso de los signarios-hemialfabetos utilizados, bien importados de los y por los pueblos del Mediterráneo oriental, bien como producto de la evolución de las pictografías esquemáticas del arte rupestre esquemático de la península ibérica, tal y como se ha propuesto desde la arqueología gaditana.

Con la conquista romana y la unificación social y cultural llevada a cabo desde Roma, el latín se impuso aunque la lengua ibérica pervivió a través de la toponimia, de la onomástica y del léxico, substrato diferenciado en cada una de las grandes áreas ibéricas, lo que permitió evolución diferente dando lugar a la lengua valenciana en el territorio ibérico entre el Ebro y el Segura, entre el Ebro y los Pirineos el catalán, el aragonés en el actual Aragón, y el llemosí, dialecto como el catalán del occitano, al norte de los Pirineos.

En resumen. La lengua valenciana es la lengua que habla diariamente el pueblo valenciano considerándola como su primera lengua, en general la alterna con la española.

Catalán es la lengua del pueblo catalán, que también la alterna con la española habitualmente. En Valencia es la lengua de gentes con número no significativo, llamándola valencià o nostra lengua para confundir o engañar. Su finalidad, aparte provechos personales, es totalmente política con la intención de crear una ficticia unidad política entre todos los países de habla catalana. El rechazo activo y pasivo a esta maniobra inútil y lesiva para el pueblo valenciano es total y si persiste en ello el pancatalanismo su empecinamiento podrá acarrear graves consecuencias.

Últimamente la venden como 'lengua estándar', es decir lengua modelo o patrón, lo que resulta ofensivo y agresivo porque ese modelo lo han hecho los catalanes en Cataluña y lo imponen donde les da la gana, aquí con el concurso de los serviles y bien pagados miembros de la Academia Valenciana de no-sé-qué-lengua y otros.