José Mota, presidente

BORJA RODRÍGUEZ

¿Se lo imagina? El mismo que ha caricaturizado a todos y cada uno de los políticos más relevantes de nuestro país, ¿presidente del Gobierno de España? No lo descartaría en el caso de que se presentase. En España no somos menos que en Ucrania que, tras la segunda vuelta de las presidenciales frente al hasta ahora presidente Petro Poroshenko, ha salido electo un cómico llamado Vladimir Zelenski. Podría decirse que es el Mota ucraniano y no ha ganado precisamente por la mínima, al contrario, lo ha hecho por goleada. Independientemente de los motivos que hayan motivado al pueblo a elegir a un tipo muy famoso por su presencia en programas cómicos de televisión no hay que perderse la lectura de que el voto del pueblo es capaz de todo, incluso de poner en las riendas de un país a un tipo que carece de experiencia política, pero «cae bien». Este domingo tendremos la oportunidad de ejercer nuestro derecho a voto y muchos de los candidatos que entren en la urna será porque «caen bien», «son guapos» o «parecen simpáticos». Llevamos de campaña electoral varios meses y después de estas elecciones vienen otras de inmediato, es cansino, agotador y repetitivo ver a todos los candidatos hacer lo que no hacen durante cuatro años. Es cierto que ningún candidato y/o programa electoral le convencerá plenamente, es prácticamente imposible. Pero este domingo antes de encaminarse hacia su colegio electoral para votar, creo imprescindible hacer un acto de reflexión responsable. Es necesario, casi obligatorio, ir a votar y no en blanco sino apostando por un grupo político. ¿Cuál? Piense bien a quién va a votar, siempre bajo diferentes variables y no la de «me cae bien». Hay quien utiliza la fórmula de votar al «mal menor». Teniendo en cuenta que uno miente más que habla, al otro le persigue la corrupción, el nuevo que no tiene pasado político, el humilde que vive en un chalet o el que defiende las armas con el «Viva España» de fondo, difícil elección desde este sencillo pero real punto de vista. Piense que su voto será pasto de un pacto así que tenga en cuenta también esta variable. Tan importante es poder disfrutar de la democracia con la celebración de unas elecciones como la responsabilidad y seriedad a la hora de hacerlo. Recuerde que quien nos gobierne no lo hará mejor porque nos caiga bien o sea más simpático, lo hará porque será competitivo, menos corrupto, más responsable y coherente con el mandato que supone gestionar el futuro de todos los españoles. La elección de José Mota a la presidencia como broma no tiene precio y creo que debemos darle a la cita de este domingo, la importancia que merece. En nuestras manos están los próximos cuatro años. Mire, lea y escuche. Vote con responsabilidad y no se tendrá que arrepentir: «es que me caía bien».