INFLUENCERS

NACH0 COTINO

Ahora que disfrutamos de un club moderno que vive abrazado a las nuevas tecnologías y al 'buen' uso de las redes sociales. Ahora que el propietario ha conformado un equipo de verdaderos 'influencers', ejecutivos TOP desplazados a Valencia que, como por arte de magia, han conseguido colocar al club en el mapamundi sacándolo del anonimato en el que hibernamos durante 95 interminables años de oscuridad, no estaría mal que publicasen un tutorial con el título ... 'Cómo dinamitar un proyecto exitoso sin necesidad alguna'. Seguro que se convierte en viral, como el del rinoceronte defecando o como los que aparecieron en la cuenta hackeada del presidente que se 'deshackeó' milagrosamente en cinco minutos. Dicho tutorial podría incluir las instrucciones necesarias para desmantelarlo todo de arriba a bajo con precisión quirúrgica. Eso sí, que lo expliquen detenidamente para que lo podamos entender los paletos que por aquí habitamos y que no habíamos asistido en nuestras vidas a tamaño alarde de destreza y buen gobierno. Les apunto como idea, aunque seguro no la necesitan dada su apabullante capacidad comunicativa, que podrían establecer un paralelismo con el partido del miércoles: tras recibir un golpe temprano, encontramos el camino y, en lugar de mantener el rumbo, descarrilamos penosamente. O sea... después de aterrizar en el club y demostrar que no tenemos ni p... idea, nos proponen una solución, la aceptamos, llega Alemany para poner orden en el caos y, en lugar de mantener el rumbo, descarrilamos el convoy para que todo el mundo sepa quién manda en el Valencia. Sería interesante que pro hombres del fútbol ante los que los iletrados nos postramos imbuidos por una mezcla alquímica de sumisión, nos iluminasen con su incomparable sabiduría para meternos en nuestra dura mollera pueblerina el instante de sublime inspiración que les llevó a desmontar un cuerpo técnico que basaba su solvencia en la fortaleza defensiva y la disciplina táctica para contratar un entrenador que llega con ideas opuestas y que, sin tiempo para trabajarlas, las intenta meter con calzador en el vestuario con el resultado que se puede apreciar tristemente sobre el césped. Pero no pongan a Celades en el tutorial para explicarlo porque la culpa, aunque será quien acabe pagando los platos rotos, no es de Celades. Él no es sino una víctima colateral de unas circunstancias en las que no participó y ojalá encuentre la brújula que saque al Valencia del atolladero deportivo en que se encuentra. Si no la encuentra pronto, sólo tiene que preguntar en la 'planta noble' que allí le recomendarán un Badulaque de confianza. Pero... no lancen ya el tutorial a la conquista de la red. Esperen, para 'petarlo' del todo a que Alemany abandone el club, aburrido de estar aparcado en doble fila como un coche viejo abandonado y así podrán epatarnos con la culminación de una obra maestra incomparable que pasará a los anales del fútbol mundial como ejemplo de éxito sin precedentes. Será estudiado en los cursos de gestión deportiva y en los de marketing deportivo. El planeta fútbol -si es que no lo está ya- quedará rendido a sus pies.