Los impactos de la liberación del peaje de la autopista AP-7

Los impactos de la liberación del peaje de la autopista AP-7
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La decisión de liberar el peaje la autopista AP-7 una vez termine la concesión a finales del presente año tendrá impactos económicos, sociales y medioambientales. A corto plazo, los ahorros de tiempo aconsejan retirar el peaje completamente. Pero esta decisión causará efectos negativos a medio y largo plazo en términos de consumo energético y emisiones contaminantes.

La proximidad del fin de la concesión de la autopista AP-7 abre la puerta a diversos escenarios de gestión y explotación de esta infraestructura. La decisión sobre cómo gestionar una autopista cuya concesión llega a su fin debe apoyarse, como cualquier inversión pública, en una comparación de todos los beneficios y costes que afectan a la sociedad en su conjunto. Una de las metodologías recomendadas es la evaluación económico-social, que tiene en cuenta todos los costes y beneficios que produce la actuación para toda la población durante un periodo de tiempo. Para valorar la continuidad de la participación del sector privado en la gestión de la autopista se utiliza el método de la evaluación financiera, que considera solo los beneficios y costes que genera la explotación de la autopista.

En un estudio reciente realizado en la Cátedra Transporte y Sociedad de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universitat Politècnica de València (Pérez Gil y Martínez Baenas, 2018), se han utilizado dichos métodos para estudiar diversos escenarios de gestión de los tramos de la AP-7 que discurren por la Comunitat Valenciana. Se plantearon escenarios que apoyaran una redistribución de los tráficos entre la AP-7 y las vías alternativas, con el objeto de aprovechar mejor la capacidad de la autopista aumentando el tráfico que la utilice. De entre todos los costes y beneficios sociales analizados (costes de inversión y mantenimiento, accidentes, costes de operación de los vehículos, valoración de la calidad del servicio), el beneficio social más importante con mucha diferencia son los ahorros de tiempo de viaje. Este aspecto es muy valorado en la metodología empleada, ya que un menor tiempo de viaje permite a los viajeros realizar otras actividades más productivas. También son un factor clave para reducir los costes y riesgos del transporte de mercancía, aumentando la competitividad de las empresas. En definitiva, tendrá un efecto muy positivo en la actividad económica general. El ahorro de tiempo de viaje estimado para el primer año de evaluación varía entre 13 millones de horas si el peaje se reduce a la mitad (peaje blando), y cerca de 22 millones de horas para el escenario libre peaje. Estos ahorros compensan sobradamente los aumentos de costes de mantenimiento de la autopista y de operación de los vehículos. Por tanto, desde el punto de vista del bienestar de toda la sociedad, y siguiendo la metodología de evaluación económico-social, es preferible liberar completamente la AP-7 de peaje.

Por otro lado, los resultados de la evaluación financiera de los escenarios con peaje blando fueron negativos en todos los casos. Esto es debido a que los costes de inversión (nuevos enlaces en la AP-7), mantenimiento y explotación de la autopista, no se verían compensados por los ingresos provenientes fundamentalmente del peaje. Por tanto, el estudio concluyó que no es viable la participación privada para gestionar la autopista AP-7 en escenarios de peaje blando que permitan aprovechar mejor la capacidad de la misma.

Sin embargo el resultado anterior debe ser matizado. Es necesario considerar adecuadamente los efectos territoriales, sociales y sobre el medio ambiente de cualquier actuación en transporte. La retirada del peaje en la AP-7 causará a medio plazo un incremento global de tráfico en las autovías y autopistas de la Comunitat Valencia, especialmente en la provincia de Alicante. Este aumento del tráfico tendrá como consecuencia directa un mayor consumo de energía y emisiones contaminantes, que se ha considerado solo parcialmente en la evaluación económico-social, y con una ponderación menor respecto a otros beneficios y costes sociales.

Para reducir estos últimos impactos negativos, es urgente poner en marcha políticas de transporte multimodal que impulsen alternativas competitivas al uso del coche y el transporte de mercancías por carretera. Es necesario apoyar el desarrollo de vehículos menos contaminantes, especialmente para el transporte de mercancía de corta y media distancia por carreteras. Es precisa la mejora y la promoción del transporte público por carretera, haciéndolo más atractivo aprovechando las nuevas tecnologías. Y es esencial el impulso tanto del transporte marítimo de corta distancia como especialmente del ferrocarril, ampliando la capacidad para viajeros y mercancías, y sobre todo facilitando el intercambio modal en las grandes ciudades y áreas industriales.

En conclusión, los beneficios sociales asociados a los ahorros de tiempo de viaje que se obtendrían a corto plazo, junto con la reducción de los accidentes y el mejor aprovechamiento de la capacidad viaria existente, justifican la liberación de peaje de la AP-7 una vez finalizada la concesión. Ahora bien, esta liberación de peaje traerá consigo en pocos años un aumento del tráfico total que utilizaría las vías de alta capacidad de la Comunitat Valenciana, incrementando el consumo energético y las emisiones contaminantes. Por tanto, es urgente mejorar e incentivar las alternativas de transporte a la carretera para paliar los impactos negativos de la liberación de peaje en la AP-7, de forma que a medio plazo tanto viajeros como mercancías puedan desplazarse en autobús, ferrocarril o transporte marítimo con tiempos de viaje competitivos con la carretera.