HOMO FLORESIENSIS

CARLOS PAJUELO

Trata de la microcefalia de los elegidos para la gloria y el honor de dirigirnos que no dan una, mientras habitan en palacios mantenidos y regados con «la guita» del respetable, entre los que me encuentro. Veamos.

Digo que soy lento a la hora de asumir los «best sellers». Había leído que un libro llamado «Sapiens» estaba en su 38 edición y que había logrado más de 15 millones de lectores y ayer lo compré porque la recomendación de Muñoz Molina era buena y, en general, me fío den D. Antonio.

Y ahí leo: Homo floresiensis, conocido como El hombre de Flores y apodado Hobbit,2 es una especie extinta del género Homo. Es extraordinaria por el pequeño tamaño de su cuerpo de apenas un metro de estatura, y 25 kg de peso, su cerebro de menos de 400 c. c.

La isla está en Indonesia, que tampoco está lejos. ¿No? Y me digo: no está extinto. Habita En La Moncloa y en la oposición. Microcefalia pura y esencial. Siento un escalofrío. Al repasar el calendario temporal histórico, recuerdo que la materia lleva por aquí del orden de 13 mil millones de años y los humanos solo entre 4 y 2,5 millones de años. Un suspiro cósmico.

Yo sabía algo pero no le daba importancia, preocupado en mí mismo y en unos cuantos más. También sé que la gente se movía mucho e iba de continente en continente sin trabas oceánicas y que Salvini no existía, Iglesias no había sido concebido y Sánchez ya pensaba en la Moncloa. Seres enanos, diminutos, microcefálicos y que se les ha bautizado con el nombre de «Hobbits» y que al parecer cohabitaban con mis primos Neandertales. Todos somos familia.

¿Todo esto a que viene? A nada en especial, solo a que creo que nos están tomando el pelo entre tanto juego interdigitales. Que te doy, que me das, que te quito, que no puede ser, que un poco menos, que un poco más...y el país funcionando con presupuesto de la era del Registrador Rajoy con la Sra. Calvo, con todo los planes parados a esperar. Somos más tontos que Pichote- que, por cierto, no sé quién era. Estamos perdiendo fuelle.