El pez (hembra) gordo

ROSA BELMONTE

Ya tenemos calculado que si hay elecciones el 10 de noviembre, la campaña electoral será de ocho días. Es gracias a la reforma de 2016, que modifica los tiempos. Albricias. Pero no tantas albricias porque vivimos en campaña permanente. Ir dopado a unas elecciones es una expresión que se utiliza desde hace un tiempo. El dopaje es de dinero de procedencia no legal. Se utilizó para Rita Barberá y el PP valenciano (en forma de 'pitufeo': ingresar pequeñas cantidades de manera legal que se devolvía en billetes negros de 500). Y vuelve el dopaje con Esperanza Aguirre, la sospechosa habitual para tantos. Según el auto, impulsó, supervisó y controló un mecanismo para desviar fondos públicos a la caja b del PP. El juez del 'caso Púnica' ha citado a Aguirre (el pez gordo; es epiceno) el 18 de octubre. No estaremos en campaña oficial. Sí estaremos en la campaña permanente. ¿Eso no es dopaje por vía judicial para otros partidos que no sean el PP?