Helter-Skelter

El propio Manson quedaría hoy atónito al comprobar que su patraña homicida se hace realidad

VICENTE GARRIDO

Hoy se cumplen 50 años de los asesinatos más célebres (hubo al menos otros dos anteriores) de la Familia Manson, cometidos el 8 y 9 de agosto. En el primero fue brutalmente asesinada la actriz Sharon Tate (embarazada de ocho meses) y otras cuatro personas que estaban en esos momentos en su residencia de Los Ángeles. En el segundo corrió igual suerte el matrimonio LaBianca. Manson murió en 2017; Susan Atkins, una de sus chicas más sanguinarias, en 2009 de un cáncer cerebral. Los otros tres condenados -otras dos mujeres y el principal asesino en las dos escenas del crimen, Tex Watson- siguen cumpliendo la cadena perpetua. La Familia Manson no ha abandonado nunca el imaginario público: en breve se estrena la última película de Tarantino donde se recrea esa época. ¿Cuál es la razón de este interés perenne? Como dice en su libro 'Helter-Skelter' Vincent Bugliosi, el fiscal del caso, el factor más decisivo fue lo raro que fue todo, una obra macabra producto de un manipulador de primera como Charles Manson. Que este sujeto fuera capaz de inocular el virus de la violencia despiadada en un grupo de jóvenes hippies que aspiraban a vivir fuera del sistema consumiendo hierba y haciendo el amor fue una conmoción. Cualquiera podía asesinar con sadismo si encontraba al gurú que le hacía la vida fácil. Este delincuente habitual se encontró al salir por última vez de la cárcel en 1967 con una generación de jóvenes ingenua y deseosa de apartarse del establishment. Corderos para un tipo que se las sabía todas, y que pronto vio que era muy fácil engañar y seducir a jovencitas que se oponían a los valores de sus padres. Y con las chicas ofreciendo amor libre venían los chicos.

El exrecluso fue capaz de convencerles de que Estados Unidos estaba a punto de entrar en una guerra racial: los negros se levantarían contra los blancos y les vencerían. Una vez acabada la contienda, como ellos serían incapaces de gobernarse, se dejarían guiar por Manson y su Familia, quienes aparecían en el momento oportuno de su escondite en un rancho en el Valle de la Muerte. Este era el proyecto Helter-Skelter: según Manson, esta canción de los Beatles perteneciente al 'White Album', pregonaba este enfrentamiento.

Medio siglo después, el propio Manson quedaría atónito al comprobar que su patraña homicida se está convirtiendo en realidad, pero con una variante importante. Son los supremacistas blancos los que se ven en peligro de ser extinguidos. Los negros, los hispanos, los judíos... son una amenaza para el norteamericano blanco, arrojado a los márgenes del bienestar por todos los que llegaron para 'ocupar' su país. Los asesinatos múltiples se suceden como una epidemia. El Paso y sus veintidós víctimas hispanas son el penúltimo episodio de una guerra larvada que amenaza con ir a más. Ese canalla estará sonriendo desde el infierno.