HAMBURGUESAS DE SOLOMILLO

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

A mi amigo Gorka no le engañan, pero a muchos otros sí. Las habilidosas estrategias de márketing, que muchas veces sólo intentan colar burras cojas, captan adeptos sobre todo entre los más influenciables y menos informados sobre tantas cosas básicas. Pero a Gorka no se la cuelan. Apenas vio el titular, cuando ajustaba la maqueta, ya dijo: «¿Cómo van a hacer hamburguesas de solomillo, si se inventaron para aprovechar la carne de tercera?» Mejor no se puede definir. Pero el caso es que vemos a diario cómo intentan conquistar nuestro favor consumidor con mensajes de este tipo. Y cuando no son las hamburguesas son los zumos, las mermeladas o cualquier tipo de alimento procesado, elaborado, industrializado.

Lo primero que tiene que hacer cualquier fabricante es presentar lo que hace, por supuesto; invertir en publicidad; y cuando entran en juego los creativos, lo que intentan a partir de ahí es proporcionar la imagen más amable y seductora para vender. Esto debemos tenerlo claro para evitar que a continuación podamos sucumbir a las llamadas tentadoras que aluden a 'lo más natural', 'lo más saludable', 'hecho con los ingredientes más frescos y de mayor calidad'...

No nos engañemos, ningún carnicero coge el solomillo, lo tritura y le da forma de hamburguesa, mientras que vende a filetes las piezas de carne de menor categoría. No, el solomillo o el entrecot se venden a mejor precio como tales, y luego, para rentabiliza la actividad, las partes cárnicas de inferior calidad y de más dudosa demanda se reconvierten triturándolas para preparar derivados. Que no tienen por qué estar malos, ojo, ni ser insanos. Ahí entra la gracia y la profesionalidad del elaborador, para desplegar un catálogo de embutidos y chacinas que gocen del favor del público. Pero que nadie crea que se hacen de solomillo.

Y lo mismo con cualquier otro producto. Los zumos industriales no se hacen con las mejores frutas seleccionadas y recién cogidas de la cara más soleada de los árboles, como nos cuenta la propaganda. No, la industria de zumos se inventó para aprovechar las frutas que no tienen mejor colocación en el mercado en fresco. Como las mermeladas, compotas y toda la gama de derivados se nutren de excedentes baratos. Esto lo sabe muy bien cualquier agricultor, pero es un conocimiento básico que se va perdiendo conforme la sociedad se va haciendo más urbana y se aleja del origen de las cosas. Por así decirlo, también es un resultado adverso que deriva del despoblamiento rural. Porque al mismo tiempo que se pierde información directa y nadie se preocupa por sustituirla en los planes educativos, está en auge la práctica sistemática del camelo, que encuentra buen terreno para germinar y crecer. Gorka aún tiene la suerte de querer y frecuentar su pueblo navarro de Burgui.