HABLAR EN PAZ

El tesoro de la Transición fue que se sentaran en el mismo parlamento Fraga y Carrillo

María José Pou
MARÍA JOSÉ POU

Lo más valioso del vídeo que protagonizan Germán y José, excombatientes de la Batalla del Ebro en bandos enemigos, no es que conmemore la Constitución o que recuerde lo que sucedió en España hace 80 años. Lo realmente importante es que Germán y José hablan. El video ha sido presentado por el gobierno para celebrar los 40 años de nuestra Carta Magna y a Podemos le ha faltado tiempo para criticar que se ponga al mismo nivel a los sublevados y a los defensores de la República. Sin embargo no se está haciendo eso. A quienes se pone al mismo nivel es a dos españoles marcados por una guerra que no quisieron ni promovieron, en la que se vieron envueltos y de la que pudieron sobrevivir. «La paz es muy buena», dice uno de ellos. No es una frase cualquiera. Es tan relevante dicho por un anciano centenario que ha visto mucho sufrimiento en las filas republicanas, que insulta el desprecio con el que sus presuntos herederos ideológicos de hoy la tratan. La paz es la vida; sin ella, todo lo demás pasa a un segundo plano. Que se lo digan a los sirios que prefieren morir en el mar, teniendo una opción de sobrevivir, antes que hacerlo en su casa sabiendo que no hay salida.

Que un excombatiente de la Guerra Civil y represaliado tras ella por la Dictadura hable de paz debería ser una lección ante la que solo cabe decir «amén». El valor de lo que nos puedan contar los supervivientes de algo tan terrible como lo vivido en España en el siglo XX es la verdad que tiene detrás. No es pose ni demagogia. Es lección de vida, lo más valioso de nuestros ancianos.

Pensar en una escena de ese tipo entre sirios dentro de ochenta años nos da idea de lo que significa que quienes se enfrentaron en una trinchera, en el mismo pueblo o entre los paisajes de su infancia se sienten ahora a hablar en paz. Algunos lo ven natural entre etarras y sus víctimas pero no entre dos españoles que vivieron la guerra. El tesoro de la Transición fue que se sentaran en el mismo parlamento Fraga y Carrillo. Que fueran capaces de hablar e incluso de ceder con tal de recuperar la normalidad democrática y la convivencia en nuestro país. Lo valioso del vídeo es que Germán y José hablen como si no hubiera pasado por ellos la herida de la guerra. Cuando ésta llega o cuando se produce la fractura, tarda décadas en cicatrizar y a veces no lo hace bien. Por eso es necesario recordar que ese vídeo, aun con todos sus fallos y usos políticos, es una imagen del futuro más que del pasado. Es una alerta para quienes pretenden separar a los españoles por su modo de pensar; a los vascos, por su ideología o a los catalanes, por sus opciones vitales. La división que tarda en recomponerse no es la de un ejército frente a otro en el campo de batalla. Esa solo necesita las órdenes de dos generales. La que cuesta es la que separa a los vecinos y amigos. Como José y Germán. Ojalá no tengamos que añorar nunca más ese «hablar en paz».

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