Gran Bretaña

ROSA BELMONTE

Nada como la Gran Bretaña de antes del 'brexit'. Y la de antes de la Unión Europea. Por eso tengo ganas de echarme a los bíceps la biografía de Churchill escrita por Andrew Roberts que en tres días publica en España la editorial Crítica. 1.504 páginas. Menos tiene la autobiografía de Agatha Christie (672), pero también hay que leerla en una mesa de matar marranos. 'For the record', las memorias de David Cameron (700 páginas) es de esos libros que, como diría Dorothy Parker, no hay que tomarse a la ligera, hay que lanzarlos lo más lejos posible. Sale el tío como una especie de Steve Urkel inverso. No con un «¿He sido yo?» sino con un «Sí, he sido yo». Que no se arrepiente de haber convocado el referéndum pero sí del resultado. Y tan pancho. Nuestras catástrofes parecen menores. Ágata Lys adora la música y yo adoro Inglaterra. Como Naomi Campbell: «Me encanta Inglaterra, sobre todo por la comida. No hay nada como un buen plato de pasta».