EL FÚTBOL NO SÓLO VIVE DEL RESULTADO

FERNANDO GÓMEZ

Que yo recuerde, al Sevilla, al Huesca, al Getafe dos en la vuelta de cuartos de copa, al Betis en el partido de ida de semifinales, al Girona el domingo pasado, y ayer al Krasnodar, goles todos después de traspasado el minuto noventa de encuentro. ¡Esta temporada ganamos algo seguro!

Y lo mejor, pero también lo peor es que el resultado deja a un lado todo lo demás. El juego, el conservadurismo, las alineaciones, los cambios, el comportamiento del equipo, las decisiones de Marcelino, las actuaciones individuales de los jugadores, la falta de empaque, la ausencia de poso competitivo, la inconsistencia, etcétera, etcétera, etcétera.

Es nuestro entrenador, y queremos lo mejor para nuestro equipo, pero ya puede dar gracias el técnico asturiano de no estar viviendo una situación mucho menos llevadera que la que ahora disfruta en nuestro club. Si fuese un entrenador de un club rival no pararíamos de hablar de su 'flor'. O incluso si nos cayese peor, aun siendo nuestro míster, como Emery. Y más en una temporada que comenzó torcida y que fue enderezada por el incremento del nivel de juego de los futbolistas y, sin duda alguna, por la fortuna acumulada por los nuestros.

Jugaremos los cuartos. Ahora bien, seamos sensatos al reconocer, y lo diré yo, no hay problema, ya me llevaré yo todas las tortas, lo incomprensible de la alineación, principalmente en lo que se refiere al dúo atacante, y el erróneo planteamiento viniéndonos atrás y esperando resolver al contragolpe. Ellos son bastante flojos, y cometiendo muchos fallos en la combinación, así que presiona arriba, sé ambicioso y marca el gol que decida la eliminatoria. Poco participativos Coquelin y Kondogbia, regular-mal Soler, Cheryshev un par de centros peligrosos y poco más, y los dos de arriba inoperantes. Al igual que lo laterales, a los que no vimos nunca llegando a línea de fondo. A falta de treinta segundos estábamos eliminados por el Krasnodar, y eso no se puede admitir. Y lo digo ahora que hemos ganado. Sería muy fácil matarlos si hubiesen caído, pero mejor hablar así tras el pase a cuartos y hacer ver la realidad de una clasificación no del todo merecida.

Pero esto es así, y ya son muchos los partidos que el Valencia resuelve de esta manera. Una gran satisfacción, sí, pero tenemos entidad, jugadores y presupuesto para dar otra imagen bien diferente de la que damos.

El Krasnodar no puede dar una mejor versión que la nuestra durante tantos minutos, de los ciento ochenta que ha durado la eliminatoria. Se les veía inseguros, frágiles, dubitativos, y sin embargo nos iban a eliminar. El fútbol no sólo vive del resultado. Así que espero que el equipo de Marcelino mejore de verdad.

Cuando eres superior, demuéstralo y no dejes que el rival sea mejor que tu equipo. Ambición.