NUESTRA FERIA

PEDRO TOLEDANO

Tenemos una feria de julio floja, pero es nuestra feria. Tenemos que agarrarnos a ella con toda la ilusión que seamos capaces de generar. No es que la defendamos como a ese hijo pleno de defectos por ser nuestro hijo, no, pero si que en este caso tenemos que arrimar el ascua a lo que finalmente queda de la escuálida sardina que nos han ofrecido.

La baja de Roca Rey, puro accidente, ha acabado por mermar un poco más los ya escasos atractivos de un abono excesivamente condicionado por las circunstancias de un pliego complejo, pero también por una evidente falta de ilusión de una empresa que, cuando se lo ha propuesto, sí ha sabido maniobrar para ofrecer carteles que generaron ilusión.

Así que a lo hecho, pecho, y pedir que para el futuro -cuando toque-, tanto los responsables de hacer el pliego de condiciones, que ya han demostrado con su labor en la Escuela de Tauromaquia, que tienen sensibilidad suficiente para hacer las cosas con coherencia, como la empresa que finalmente tenga que ejecutarlo, acierten con la fórmula para que nuestra Fira de Juliol comience a recobrar parte del señorío y el lustre que lució no hace tanto.

Ahora, y mientras llegan tiempos mejores, es justo poner en valor lo que tenemos, que siendo limitado para el tirón popular, sí ofrece a los aficionados argumentos varios para seguir alimentando su pasión por el arte de la lidia. La reaparición de Román es plato fuerte. En la versión de mano a mano con Emilio de Justo, otro torero también con sólidos argumentos, se espera que el joven y carismático espada de Benimaclet, pueda disfrutar de la cara amable de la moneda de la suerte con la seria corrida de Montalvo. Gran reto.

La vuelta del gran Paco Ureña, con los toros de Algarra, es otro de los hitos a resaltar. Por otro lado, la novillada con los dos chicos de Torrente, Borja y Polope, y el francés El Rafi, que nos gustó y mucho, en el festival de Bocairent, ha calado entre los aficionados con mucha fuerza. Sin olvidarnos de nuestra clásica desencajonada... Lo dicho, ¡es nuestra feria!