Feminismo a diario

Inés Herrero
INÉS HERRERO

Una mujer tiene un 30% menos de probabilidades de ser convocada a una entrevista de trabajo que un hombre con sus mismas características. Según un estudio de Fundación la Caixa, la discriminación de género es aún mayor en candidatas con hijos, y disminuye, aunque no desaparece, cuando tienen mayor cualificación para el puesto. Ese dato es sólo uno de los miles lanzados con motivo del Día de la Mujer, tras 'celebrar' el Día de la Igualdad Salarial con la noticia de que las valencianas ganan 5.300 euros menos al año: trabajan 'gratis' desde el 9 de octubre.

Yo, que trabajo en lo que me gusta, crecí entre personas fuertes, luchadoras, que me educaron para no sentirme más que nadie, pero tampoco menos. Hoy tengo la suerte de vivir rodeada de mujeres que son puro talento, y también de hombres, con la diferencia de que ellas tienen que demostrar a diario lo que a ellos se les presupone. Y no, no quiero ser igual que los hombres, como tampoco creo que todas las mujeres seamos iguales, lo que quiero es tener los mismos derechos. Según la RAE, eso es el feminismo, sin apellidos ni etiquetas. No ser discriminada por haber nacido mujer. Que nadie dé por hecho que mi aspiración es ser madre o que, si decido serlo, la crianza anulará mi entrega profesional.

El pasado viernes no hice huelga, tampoco el anterior 8-M, por motivos que a nadie le incumben y con la conciencia tranquila de quien reivindica la igualdad de derechos a diario. Ojalá lo hiciesen todos aquellos que se fotografían con pancartas o quienes buscan excusas para desacreditar un movimiento imparable. La solución es educar en la igualdad, practicar la empatía y, juntos, exigir a gobiernos y empresas que pasen de lucir lazos morados de año en año a demostrar, con hechos, que quieren cambiar las cosas.