Falta de respeto al valencianismo

Falta de respeto al valencianismo
PEDRO CAMPOS

Han pasado más de 72 horas desde que Marcelino pasaba a mejor vida como entrenador del Valencia y todavía no sabemos las razones de la decisión. El presidente del club, Anil Murthy, sólo fue capaz de verbalizar en la presentación de Celades que el nuevo técnico sí compartía la apuesta por la cantera. Es decir, que el asturiano condenaba a los valores blanquinegros. Y pare usted de contar. No tuvo ni la gallardía de aceptar preguntas de los periodistas. Hay que recordarle que los medios de comunicación son meros transmisores. Quienes realmente necesitan una explicación es la afición del Valencia, la que se gasta el dinero para ocupar un asiento, llueva o haga calor extremo, la que viaja donde sea necesario para dar aliento a los jugadores y la que sufre cuando el equipo pierde. De todo esto poco sabe el dirigente, ni su jefe, el magnate de Singapur. Ni sienten los colores ni lo harán nunca. Para ellos es un negocio. El Valencia es de los valencianistas aunque Lim sea el dueño de las acciones. Echar a un entrenador con tres jornadas disputadas, con cuatro puntos de nueve posibles, con un equipo confeccionado a su gusto, con el primer partido de la Liga de Campeones a la vuelta de la esquina, tiene que estar abusivamente justificado. Marcelino cree que es por el título de Copa porque la propiedad le advirtió de que la dejara pasar, que a Lim únicamente le interesa la máxima competición continental, la que tiene pedigrí y, sobre todo, la que engorda la caja registradora. Recuerden, para Lim y los suyos esto es finanzas. Y justo por esto el pasado mes de julio el dueño dio un giro de timón para llevar en persona la compra y venta de futbolistas. Continúa lamentando que a Jorge Mendes se le resistiera la venta de Rodrigo por sesenta millones. Con Marcelino en su casa ha llegado Celades de Erasmus. En el banquillo del cuarto equipo con más potencial de España y uno de los clásicos de Europa se sienta un novato en Primera División. Al Valencia hay que llegar entrenado, aquí no se viene a aprender. Se la puede jugar el Granada o el Leganés, con todo el respeto, pero no una entidad tan poderosa como la blanquinegra. Pero al igual que no sabemos las razones del fulminante despido de Marcelino, sería de agradecer una explicación técnica de la elección de Celades. ¿Lo han escogido porque es quien mejor puede sacar rendimiento a los futbolistas que hay o porque viene recomendado por el superagente portugués? ¿Alguien que manda en este club ha visto algún partido de la sub-21 cuando la dirigía Celades? Por cierto, vaya falta de ética del nuevo técnico viajando a Singapur cuando Marcelino aún estaba en su puesto. Nada de lo que pasa en el Valencia es lógico. Y sin lógica lo más factible es acabar en fracaso. ¿Saldrá Anil Murthy a explicarlo todo? No será así, para eso hay que respetar al valencianismo.