Ética y estética

Ética y estética
lp

Cuando alguien pretende comunicarse con los demás, nada hay mejor para hacerlo bien que recurrir al diccionario de la RAE y atenerse a su definición. De la ética da la siguiente definición: «Ética es la disciplina filosófica que estudia el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto y sus relaciones con las normas y el comportamiento humano». A la estética la define como «la esencia y la percepción de la belleza, o también como la ciencia de lo bello».

Recientemente se ha celebrado el 'Día del orgullo Gay' e inevitablemente intentamos justificar esa exhibición de algo tan personal como la opción sexual de cada uno, que siempre ha pertenecido a la esfera de lo íntimo, y vemos que es un colectivo históricamente incomprendido y hasta perseguido, y aun sigue estándolo en muchos países, curiosamente del área de influencia comunista o musulmana. Pero cuesta entender lo del 'orgullo'. Siempre la palabra 'orgullo' ha estado ligada a 'mérito'. Uno está orgulloso de ser un buen padre o una buena madre, un buen profesional, un buen artista, un buen amigo, una buena persona, pero sentirse orgulloso de tener una determinada opción sexual... (cuando además optar supone poder elegir entre cosas diferentes, que no es el caso de los homosexuales, porque en ellos todo parece indicar que, lejos de ser una 'opción' es un imperativo de su naturaleza biológica y/o psicológica).

¿Por qué algo tan íntimo y personal ha sido tan incomprendido y no tolerado por una gran mayoría de humanos, a lo largo de los siglos? Probablemente tiene algo que ver en que, si bien la O.M.S declara que no se trata de una enfermedad (lejos de mi intención discutir las decisiones de la O.M.S) y por tanto no hay porqué intentar curarlo, sin duda es una ruptura con lo que la naturaleza ha impuesto como esencial para que la especie humana se reproduzca (es necesaria la unión de un óvulo y un espermatozoide, es decir de una hembra y un varón) permitiendo de esta forma que la especie humana siga existiendo y no se extinga como lo hicieron las demás especies de homos que han existido en este planeta. Nuestra especie tiene como característica fundamental en su ADN la supervivencia. No tienen que ir forzosamente unidas sexualidad y reproducción, sería un error, pero es también un grave error desligarlas por completo y tener que recurrir a medios, como mínimo poco naturales, para traer hijos al mundo.

Una gran mayoría reconocemos el derecho de cualquier pueblo, de cualquier ciudadano, a la fiesta, la fiesta esta fuertemente unida a nuestra naturaleza humana, pero consideramos que ninguna fiesta justifica el mal gusto, la grosería y hasta la obscenidad. Que es posible divertirse y mucho, dentro de la más elemental estética y no digamos nada cuando está en juego algo más importante, la ética. Que hayan sido un colectivo incomprendido y perseguido no justifica, aunque parece que muchos lo creen, las manifestaciones de odio hacia los que son distintos a ellos. Se han invertido las cosas, ahora son ellos los que odian. Ni antes, ni ahora, el odio tuvo que tener cabida en los sentimientos humanos, porque el odio siempre es perverso e injusto.

Sabíamos desde hace mucho que detrás del movimiento gay hay un poderoso lobby, y a estas alturas de la historia sabemos que no son buenos los grupos de presión, representen a quien representen, y lo que representen.

Llama la atención poderosamente que en cualquier manifestación de personas surja un grupo de violentos. Los ha habido en las manifestaciones de pensionistas (no son ellos los violentos), en las de feministas, no son las auténticas feministas las que gritan «somos manada» (manada es una reunión de animales de la misma especie) y no, la gran mayoría de mujeres defendemos nuestro derecho a serlo sin pisar los de los demás, es algo tan sencillo como que podamos desarrollar nuestra capacidad en condiciones de igualdad con los hombres, pero en absoluto queremos ser igual que los hombres, nos gusta ser mujer. Ahora aparecen en las manifestaciones de LGTBIQ. ¿De donde salen esos grupos de violentos? ¿Quien les convoca y les organiza? ¿Que buscan los que los movilizan y manipulan? ¿Donde aparecerán mañana? Viéndolos no podemos menos que recordar a aquel sindicato que cuando ganó las elecciones democráticamente el PP, gritaron «Vamos a incendiar las calles» y parece que alguien está en ello y no desaprovecha ninguna ocasión para generar odio, le sirve cualquier cosa que pueda engañar a los ingenuos, incluida la «memoria histórica» (esa memoria tan sectaria que solo es memoria para unos y olvido obligado par otros) manipular la historia, hacernos sentir culpables por haber sido capaces de llevar a cabo lo que fue la mayor gesta jamas realizada por la humanidad. Generar odio, desequilibrio y alterar gravemente la paz que tanto nos ha costado conquistar parece ser su objetivo, pero ¿con que propósito?

Por fortuna los humanos, a pesar de todo, hemos evolucionado bien. Y ahora queremos que la ética y la estética gobiernen nuestra vida, queremos ser capaces de poner comprensión y generosidad en nuestras relaciones. Queremos poder trabajar por un futuro mejor para todos, incluyendo, de manera preferente, a los más vulnerables.

Sin ninguna duda, la vida vivida bajo criterios éticos y estéticos, y sin violencia, es una vida más justa y mejor.