Editorial: Encuesta invasiva

La Generalitat quiere saber incluso dónde nacieron los padres de los funcionarios para conocer su nivel de valenciano

EDITORIAL

La Generalitat en manos del tripatito parece no haber aprendido nada de los errores cometidos por el Ayuntamiento de Valencia -en poder de los mismos partidos- en la tristemente famosa encuesta fallera, en la que se llegó a preguntar por la ideología y preferencias políticas de los presidentes de las comisiones. Ahora, el Consell quiere saber dónde nacieron los padres de los funcionarios locales con el fin de averiguar cuál es su nivel de conocimiento del valenciano y a qué obedece el que sea alto, medio o bajo. La intromisión en la intimidad es más que evidente y el sindicato CSIF ya ha declarado que no se garantiza el anonimato de los encuestados. Si dudoso, una vez más, es el procedimiento y hasta el mismo gasto -85.000 euros- al encargar su elaboración a una empresa externa, no menos cuestionable es el fondo del asunto, la pretensión de llegar a las raíces familiares de los empleados públicos valencianos para a partir de este dato trazar una radiografía sobre el uso de la lengua autóctona en la Administración. La obsesión identitaria, la costumbre de revestirlo todo de una intencionalidad localista que acaba convirtiéndose en excluyente, lleva a los gestores del tripartito a cometer este tipo de equivocaciones de grueso calibre. Porque cualquiera diría que nos encontramos ante una versión a la valenciana de los '8 apellidos vascos', queriendo investigar los ancestros de cada funcionario. El tiempo y el dinero que se pierde, la invasión de una parcela privada que muchos empleados públicos no tienen el menos interés en compartir y la oscura intencionalidad política que subyace en esta encuesta descalifica por completo una iniciativa tan caprichosa como prescindible. El 'rescate de las personas' que pomposamente anunciaba la hoy vicepresidenta del Consell durante su travesía por la oposición no pasa por una investigación de los antecedentes familiares de los funcionarios que prestan sus servicios en la Administración para atender a los valencianos, no a una ideología.