Así se dirigió el 'Brexit'

Arturo Checa
ARTURO CHECAValencia

Antes de la próxima vez que vayáis a abrir un enlace de gatitos mimosos del Facebook; que vayáis a hacer el test simpático de moda sobre '¿Qué personaje de Juego de Tronos eres?'; o que decidáis instalaros una app que mejora vuestro móvil con una inocente linterna, al tiempo que dais acceso a vuestro perfil en la red social, vuestras fotos y hasta vuestra agenda; antes de cualquiera de estos aparentemente inocentes gestos, haceros un favor: ved la película 'Brexit. The uncivil war'. La cinta de HBO (la devoré tras recomendarla el diputado Manuel Mata) no sólo retrata a las mil maravillas (con hechos reales) los ardides de un puñado de expertos de comunicación que tramaron una letal campaña, de manera subrepticia al debate electoral visto por todos, que acabó inclinando la respuesta del referéndum a favor del 'out' de Europa y dejó al Reino Unido en un avispero. Describe, sobre todo, cómo lo hicieron. Y no fue de otra forma que usando Facebook como una arma de manipulación masiva. A través de un software, enviaron mil millones de mensajes (MIL) segmentados con contenido dirigido a influir a tres millones de votantes que jamás habían depositado antes un voto. Tres millones de ciudadanos desencantados e indignados con mensajes a medida. Internautas que 'clicaban', ajenos, en enlaces de fútbol, lotería, inmigración o películas. Que entregaban gratis datos de su perfil humano a avezadas mentes encaminadas a dirigir el sentido de un voto. De millones de ellos. El Gran Hermano de Huxley hace tiempo que dejó de ser una ficción. Cada vez que navegamos en la red dejamos un rastro con nuestros gustos, inquietudes y pensamientos. Poder para quienes luego manejan esos datos. El único antídoto es tener también nosotros poder. Vacúnense contra la manipulación. Lean mucho, y sobre todo donde toca.