Diccionario postelectoral

Para que el ciudadano de a pie, el concejal bisoño o el diputado de provincias se adentre en el proceloso mundo de los pactos

CARLOS FLORES JUBERÍAS

Sin otro ánimo que el de ayudar al ciudadano de a pie, al concejal bisoño o al diputado de provincias a adentrarse con más seguridad en el proceloso mundo de los pactos, allá van mis primeros apuntes para un ya imprescindible 'Diccionario postelectoral'.

'Arquitectura institucional': Pozo sin fondo de vicepresidencias, consellerías, secretarías, subsecretarías, y direcciones generales del que se extraen las poltronas necesarias para satisfacer las pretensiones de todos cuantos pintan algo en aquellas formaciones cuyos votos son necesarios para conformar un ejecutivo.

'Blanquear': Herejía política consistente en el reconocimiento de que aquellos partidos cuya ideología no se comparte están pese a todo integrados por seres humanos dotados de la capacidad de hablar, escuchar y razonar, y que han accedido al parlamento gracias al voto de ciudadanos tan dignos como cualesquiera otros.

'Cordón sanitario': Artefacto imaginario encaminado a disuadir a otros partidos de sentarse a negociar con aquellas fuerzas que les son más cercanas, mientras quienes lo proponen proceden de esa misma manera con aquellas otras a las ellos se sienten más próximos.

'Derechas': Peligrosa amalgama de fuerzas reaccionarias, enemigas de la libertad, la igualdad y la justicia social, integrada por Vox, el PP y -hasta el momento mismo en que sus votos empezaron a ser de interés para el Partido Socialista- también Ciudadanos.

'Europa': Continente tradicionalmente gobernado por socialdemócratas, populares y liberales en donde nadie osaría blanquear (vid. supra) a la extrema derecha.

'Hungría': País de Asia Central.

'Italia': País de África Meridional.

'Irrenunciable': Dícese de aquella pretensión disparatadamente ambiciosa que todo partido pone sobre la mesa de negociaciones a las primeras de cambio al objeto de intimidar al contrario, y que será diligentemente olvidada al poco de comenzar éstas a cambio de cualquier cuchipanda.

'Líneas rojas': Divisoria imaginaria, conformada por una línea ondulada, discontinua, intermitente y mutable, que separa lo que en cada instante se considera políticamente inconveniente de lo que se considera políticamente conveniente.

'Mestizaje': Dícese de aquel sistema de reparto de poder consistente en la colocación de chivatos de un partido en los departamentos controlados por otro a fin de mantener éstos debidamente vigilados, y -adicionalmente- tener una excusa para salir en la foto cuando se tercie.

'Poltronas': Oscuro objeto del deseo sobre el que se proyecta la ambición de poder cuando ésta es albergada por líderes de otros partidos.

'Proyectos': Idem, cuando se trata de líderes del propio partido.

'Sin condiciones': Dícese de la negociación a la desesperada que proponen sujetos carentes del más mínimo freno ético a su deseo de llegar al poder y/o sin nada que perder en ello.