Diatomeas

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

Sabía que la mayoría del oxígeno que respiramos proviene de unos discretos microorganismos que habitan en los océanos? Se llaman diatomeas. Son unas algas diminutas que componen cadenas de innumerables colores y formas. Captan el dióxido de carbono de la atmósfera diluido en el agua y lo transforman en grandes cantidades de O2. Así que, contrariamente a lo que se pensaba antaño, el auténtico pulmón verde de nuestro planeta no se ubica en el Amazonas sino en la fotosíntesis de este fitoplancton que lucha por nuestra supervivencia pese a los desequilibrios del cambio climático. También ocurre en política con frecuencia que los credos no son lo que parecen. Hace un tiempo nos tragamos la falacia que sus señorías nos vendieron de que se nutren de su voluntad de servicio público -y todo eso-. Pero la historia real es que se alimentan de su ego. Sus ambiciones personales son fagocitadas por la maquinaria de sus filas que se dedica a dar palmas y asentir: «Sí, bwana». No es de extrañar que los partidos y la corrupción sean percibidos, respectivamente, como segundo y tercer problema para los españoles solo superado por el paro, según el último CIS. «España necesita ya un gobierno de coalición de izquierdas que asuma que los derechos sociales tienen que ser el eje de gobierno. El PSOE dice que el único escollo que evita ese gobierno soy yo. He estado reflexionando en estos días y no voy a ser la excusa para que el PSOE evite ese gobierno de coalición». Iglesias desactivó el viernes el veto sanchista con su 'paso al lado'. Un 'sacrificio' público para desmontar el «no es no» de Sánchez. Pedro y Pablo. Pablo y Pedro han estado casi tres meses fingiendo una partida de ajedrez al borde del jaque mate subidos al nivel del troncomóvil de Los Picapiedra en un capítulo en el que lo de menos eran los espectadores, o sea, los ciudadanos.

Y con el país empantanado en creciente crispación los ex rebrotan como patronos de la 'centralidad'. Felipe González reapareció hace unos días en un foro tecnológico para darles unas lecciones: «Aprenda usted a administrar el voto que le dan. Váyase al rincón de pensar y dígame qué quiere hacer con España». Un mensaje que suscribía, a su lado, José María Aznar: «Y no solamente consiste esto en que una persona sea presidente sino que tenga una mayoría razonablemente constituida para poder tomar decisiones». Los dos antagónicos exmandatarios, a estas alturas, van camino de sellar una gran amistad. O eso aparentan. Como la ostensible superficie amazónica frente a la imperceptible obra de las diatomeas. Lo que no unió el bipartidismo lo va a lograr el 5G o, más bien, lo que verdaderamente lo impulsa: las entidades del sector a las que ambos están vinculados con jugosos intereses financieros. Firmar la pipa de la paz no sale gratis. Tiene su precio. ¿Cuan cara resultará esta sesión de investidura?