Democracia no es sólo votar

ANTONIO PAPELL

El tópico se está utilizando profusamente en la vista oral del 1-O: democracia es votar, dicen algunos soberanistas. Lo único que pretendían quienes son ahora acusados de sediciosos o rebeldes es -añaden- que los ciudadanos tuvieran oportunidad de pronunciarse en la urna, de elegir su destino directamente y sin intermediarios. Pues bien, reflexiones no demasiado complejas permiten afirmar que la democracia directa es mucho más imperfecta y manipulable que la democracia semidirecta y parlamentaria, como lo prueba el hecho de las innumerables ocasiones en que el referéndum ha sido utilizado para legitimar aberraciones o situaciones de flagrante injusticia. Quizá haga falta recordar que el referéndum fue utilizado por Franco para adecentar su régimen político en 1968 (con abrumador resultado favorable del 95%) y por Hitler en 1938, para que los austriacos ocupados validasen su anexión al Reich. En aquel referéndum inaugural del nazismo, recordó no hace mucho Vidal Folch, la casilla del 'sí' duplicaba el tamaño de la del 'no'. Resultado: 99,73% a favor. «¡Heroico 0,27% restante!», comentaba el periodista.

El parlamentarismo es un sistema complejo, acorde con la naturaleza de los problemas de las sociedades avanzadas y maduras. En cambio, el referéndum reduce los conflictos a una disyuntiva binaria, incapaz de compendiar la esencia multifronte del problema que se pretendía resolver. El caso del referéndum sobre el 'brexit' convocado por el inepto Cameron es la prueba: los británicos ya se han percatado de que su malestar no provenía ni de estar en la UE ni de marcharse de ella sino de la incapacidad de promover reformas complejas que, de haberse realizado a tiempo, les hubieran proporcionado más y mejor bienestar.

En democracia, tan importante es el fondo de las cuestiones como los procedimientos. Y para que un plebiscito fuera irreprochable debería, de entrada, plantear una disyuntiva real y simétrica, en que cada opción fuera igualmente verosímil, posible, benéfica, practicable. Dar a elegir entre un statu quo polémico y el vacío (el 'brexit') es hacer trampas, abismar a la gente a un precipicio.