CURSO ACADÉMICO

JOSÉ-ANTONIO BURRIEL

Si hay algo esencial para una sociedad, eso es la educación. Y en el día de ayer comenzó el curso académico para cientos de miles de jóvenes. Con otras palabras, cientos de miles de jóvenes tienen ante sí dar un paso firme para su futuro.

Espero mucho, como lo hacen los padres y todos aquellos que son conscientes de la importancia decisiva que tiene la educación, del curso que hoy comienza. Y confío -con ciertas sombras ensombreciendo- que todo esté preparado por las autoridades para un curso eficaz, Espero -y aquí las sombras oscurecen ciertamente- que el derecho esencial y constitucional de los padres como primeros educadores de sus hijos se respete. Espero y confío que los alumnos sean educados y formados en los valores humanos y universales y no en ideologías parciales y sectarias. No es mucho pedir, solamente respetar la Constitución, ni más ni menos. Respetar la Constitución y ser conscientes que solamente una educación libre de sectarismos garantiza un futuro de progreso y de libertad. Y no me olvido de la importancia para la educación que tiene el educar a los más jóvenes en el uso responsable y positivo de las nuevas tecnologías.

Hemos leído y escuchado en estos últimos tiempos algunas cosas que preocupan. Por ejemplo, una vigilancia casi inquisitorial del lenguaje. Una cosa es el cumplimiento de lo normalizado -también de lo decidido por los padres en el ejercicio de sus derechos- y otro el control de que lengua se emplea en el descanso, por ejemplo. Pues... ¡la lengua que se emplea libremente en la calle, en la vida normal! También hemos asistido a la queja de las editoriales de texto educativos ante «las exigencias de las autoridades autonómicas» que si los Reyes Católicos no deben aparecer en la enseñanza de la historia, por ejemplo. Los hechos históricos están ahí y son incuestionables. Tergiversar la historia no es otra cosa sino enseñar a los jóvenes que toda realidad es manipulable. En fin, que el curso académico sea todo lo eficaz que la sociedad espera y necesita para poder .