CULTURA Y VIDA

JOSÉ-ANTONIO BURRIEL

He seguido con cierta asiduidad el concurso 'Boom'. He recordado datos casi ya olvidados, he aprendido cosas nuevas, y... ¡he disfrutado con sus ganadores por su sentido común, por su cercanía a los ciudadanos normales, y también por algunas de las cosas y mensajes que lanzaron en los medios de comunicación en sus intervenciones tras el bote!

Por ejemplo, a la pregunta como recomendarían el participar en concursos del tipo de 'Boom', Valentín, el pintor y profesor de pintura respondió: «Es imposible alargar la vida por arriba, pero si a lo ancho, y la cultura permite vivir la vida con más amplitud, con más riqueza intelectual, con mejor relación con el entorno». ¡Aplauso total y redondo por mi parte!

Vivir encerrado entre 'las cuatro paredes' individuales en que nos hemos encerrado por pereza, por no querer complicarse la vida, por conformarse con vivir 'mirándose el ombligo', nos vuelve 'pequeñitos', hace pobre nuestros conocimientos, limita el horizonte de nuestro caminar. ¡La cultura ensancha horizontalmente nuestra vida!

Hay que enseñar a los jóvenes -dándoles nuestro ejemplo personal- la importancia de la cultura: datos históricos, personajes ilustres, etc. Quedarse únicamente en los conocimientos de nuestra afición o de nuestra profesión es limitarnos. Estar al día únicamente de los temas diarios que aparecen en los medios de comunicación y en las redes sociales y olvidar los datos significativos históricos que nos han llevado al momento en que vivimos, equivale, con seguridad, no entender el presente. ¡La cultura ensancha nuestra vida!

Mi nieto ha hecho turismo con su padre por Toledo, Ávila y Segovia. A su vuelta me ha dicho que, antes de entrar en un museo, en una catedral o en un monumento, ha leído en internet los datos más relevantes. Y me ha comentado: ha aprendido mucho y he disfrutado más en la visita. ¡La cultura ensancha la vida! La educación no debe olvidar esta verdad, y en sus manos está el ayudar a los más jóvenes.