CONVENIENCIA

NACH0 COTINO

Pocas comparecencias de prensa va a levantar tanta expectación como la próxima que ofrezca Marcelino una vez sellado el mercado de fichajes. Dicha rueda de prensa, que todavía no tiene fecha pero que todo parece indicar se celebrará antes del enfrentamiento ante el FC Barcelona, podría marcar el futuro inmediato en materia deportiva del Valencia CF. Más allá del hecho de que el técnico asturiano pende, más que nunca, de los resultados que sea capaz de cosechar su equipo sobre el terreno de juego, Marcelino tiene en su mano: bien apaciguar la tormenta que él no ha desatado o bien elevar el nivel del temporal hasta que este se convierta en tornado y se pueda llevar por delante todo lo construido en los dos últimos años, incluyendo al propio entrenador. El mercurio del termómetro ha bajado en los últimos días sobre la base de una victoria necesaria ante el Real Mallorca, la consiguiente comparecencia en la que el entrenador optó por rebajar el tono reivindicativo y por el propio cierre del mercado que terminó con la permanencia de Rodrigo. Todo ello, junto y agitado, ha contribuido a cierta relajación en un ambiente que venía contaminado por un buen número de acusaciones, unas públicas y otras veladas, que habían enrarecido el aire hasta hacerlo prácticamente tóxico. De aquí en adelante falta comprobar si las hachas de guerra quedan enterradas por bien del Valencia o... no. La pacificación debería llegar por ambas partes porque, si bien es cierto que Marcelino ha podido incomodar con sus declaraciones a la propiedad, no lo es menos que los 'satélites' de Singapur instalados en las inmediaciones de Mestalla han venido intoxicando el entorno con una buena colección de filtraciones que convertían a Marcelino en el 'malote' de la película. Y lo que debería quedarles claro a los soldados de ambos bandos es que la percepción que tenga el común de los aficionados de todo lo ocurrido y el posicionamiento que adopten ante tan estéril contienda, no es lo más importante. Lo que de verdad importa, o debería importarles, es que el equipo y la entidad avance a velocidad constante para acercarse más a los de arriba y, ¡ojo!, para no dejar acercarse a quienes puedan venir por detrás y eso es algo que, obviamente, será siempre más fácil de conseguir si todos reman en la misma dirección. Marcelino sabe perfectamente que si Rodrigo no ha salido no es porque en Singapur hayan hecho una reflexión sosegada acerca del 'asunto' sino porque no han conseguido cerrar la operación que pretendían y... en Singapur saben que Marcelino no es un entrenador fácil de doblegar. Pero, bien podría convertirse la permanencia de Rodrigo sea por las razones que sea, en un punto de encuentro y un rayo de luz que ilumine el camino. Si el entrenador, al que podría echar una mano Mateu con una comparecencia previa, opta por la paz y la propiedad desactiva el 'ventilador' que ha venido trabajando a marchas forzadas todo el verano, podría propiciarse un clima de conveniencia del que el principal beneficiario sería el propio Valencia CF.