Las citas que amaba Manuel Alcántara

MIGUEL APARICI NAVARRO

He de proclamar que admiraba la pluma de Manuel Alcántara, el de la columna diaria al final de este diario LAS PROVINCIAS. Y, por ende, su persona o intelecto. Su análisis de actualidad cada jornada, con el dardo del sentido común y hasta del humor puesto en cada uno de sus párrafos. Recurriendo al juego de palabras, a la lectura equívoca de la frase, a la reflexión desde el corazón, a la madurez alargada hasta casi tocar el siglo (el suyo), a la ideología reflexiva, al desencanto reprimido, a la esperanza zurcida...

Creando literatura de cajón (por el tamaño del espacio), compañía de lector avisado, máximas de cosecha propia y recopilatorio de mentalidades pasadas pero presentes.

Asiento, también, en que he tenido el gusto y la paciencia de ir registrando pequeñas notas-gotas de su saber destilado en mi pequeña libreta de aprendiz de intelectual. En una columna, las suyas; en otra, la de los traídos a cuento o a historia. Y, de estas segundas, me atrevo a -en su nombre- volver a releer en voz alta una inapreciable selección.

Toda vez que se me perdonará que haya tenido, ocasionalmente, que ajustar su redacción; con el cuidado, eso sí, del geólogo que extrae del resto de la roca la piedra apreciada. Y que avise de que, cada una de ellas, ha tenido el verdadero sentido 'alcantarino' en el contexto textual en que apareció inclusa.

Albert Camus: «La miseria con sol se convierte en esplendor».

Aldous Huxley: «Quizás lo que llamamos Tierra no es más que el infierno de otro planeta».

Anatole France: «Es preferible un malvado a un tonto, porque los malvados descansan».

Anatole France: «La justicia sólo ha sido, siempre, una hija de la cólera y el miedo».

Antonio Machado: «La fórmula para ser feliz es una buena salud y una cabeza vacía».

Arcipreste de Hita: «Quien no ha dinero no es de sí señor».

Baudelaire: «La vida es un hospital, donde cada uno busca cambiar de cama».

Blanco White: «Las tradiciones religiosas no se improvisan y la afluencia religiosa no tiene límites en España y divide a los habitantes en dos clases: fanáticos e hipócritas».

Blas Pascal: «Si tuviera que buscar la felicidad en alguna parte, la buscaría en la costumbre».

Demócrito: «Es inútil la búsqueda de la verdad, yace en un pozo».

Dionisio Ridruejo: «La lealtad consiste en saber apearse del burro».

Fernando Pesoa: «La vida es un viaje experimental que hacemos todos involuntariamente».

Gregorio Marañón: «Las guerras civiles duran siempre un siglo».

Jacques Prévert: «Nunca es tarde para no hacer nada».

Jardiel Poncela: «Sólo hay dos maneras de conseguir la felicidad; una, hacerse el idiota y otra, serlo».

José Ortega y Gasset: «La política es una tarea desalmada que se nutre de personas secundarias».

Juan Crisóstomo: «Rico es un ladrón o un hijo de ladrón».

Larry Holmes: «Yo fui negro una vez, cuando era pobre».

Lema de Ford: «Si ganas 100, gasta 90 en propaganda».

León Bloy: «Para saber la opinión que Dios tiene del dinero sólo hay que fijarse en las personas a las que se lo da».

Los clásicos decían: «Las intrigas cortesanas son prisiones donde el ambicioso muere y al más astuto nacen canas».

Napoleón: «En las guerras mueren siempre los mismos».

Oscar Wilde: «Si uno dice la verdad, tarde o temprano será descubierto».

Pablo Neruda: «El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba pan».

Rafles: «Dinero perdido, nada perdido. Tiempo perdido, algo perdido. Corazón perdido, todo perdido».

Refranero español: «Mentira bien inventada, vale mucho y no cuesta nada».

Refranero español: «Tenemos la conciencia ancha y los bolsillos estrechos».

Rilke: «Nada hay tan mudo como la boca de un dios».

Salvador Espriu: «Las palabras son horcas donde, a trozos, se cuelga la razón».

Santiago Rusiñol: «Si fuera verdad que viajar ilustra mucho, los revisores de los trenes serían cultísimos».

Saramago: «El pobre ser humano no es un animal racional ni alguien construido para aguardar soluciones de ultratumba. El ser humano es inconsolable».

Se dice: «A partir de los 50 años, cada persona es responsable de su rostro».

Sócrates: «Preferid entre los amigos, no a los que se entristecen con vuestras desventuras, sino a los que no envidian vuestra prosperidad».

Rudyard Kipling: «Oriente y Occidente no se encontrarán nunca».

Voltaire: «La duda no es un estado demasiado agradable, pero la certeza es un estado ridículo».

Estimado lector, que has llegado hasta este punto, he de avisarte que este jardín de predilecciones literarias de D. Manuel comencé a trasplantarlo a mi bloc hace ya mucho tiempo y que, como aspersión final sobre sus escogidas 'flores' eruditas, voy a dejar caer su autodefinición -ya que él también tiene derecho a cita propia- del día 3 de abril de 2014. Proclamaba así:

Manuel Alcántara: «A mí me queda poco que ver que no haya visto con anterioridad. Soy un modelo de los años 30 del siglo pasado y he conocido, mejor sería decir padecido, todos los sistemas políticos inventados...».