CAYETANO, EXPRESIÓN Y ENTREGA

PEDRO TOLEDANO

Terminó San Fermín, el último puerto de la temporada hasta que llegue Bilbao. Se sabe que la dureza del ciclo pamplonica la da el trapío del toro: cuajo y caras de amplia arboladura. También, en muchas ocasiones, la indiferencia de un sector del publico pesa sobremanera en el ánimo de los espadas. Esa idiosincracia de esta plaza hace que algunas figuras declinen su participación en la misma, sobre todo en aquellas de ánimo feble.

Partiendo de esta premisa, entendemos que hay que poner en valor a esos otros espadas que dan el paso al frente, y más cuando salen dispuestos a lograr que todas las miradas, las de los aficionados y también la de los indiferentes, pongan el foco en lo que acontece en el ruedo. Es por ello que me han llamado la atención algunas crónicas y comentarios de gentes del toro al cuestionar tanto el comportamiento de la afición de Pamplona, como lo realizado por Cayetano Rivera Ordóñez ante los excelentes toros de Cuvillo, de los que consiguió cuatro orejas y fuerte petición de rabo.

Sinceramente pensamos que el mundo del toro necesita de mucha oxigenación, de frescura de ideas, de menos estereotipos finitos y, sobre todo, de menos servilismos. La caspa, esa que les obliga a tener que demostrar en todo momento que son doctos en la materia, les pierde, les retrata como gentes caducas. El triunfo de Cayetano, basado en la entrega sin trampa ni cartón, en una expresión innata, esa que si no se tiene es difícil conectar con el que va a ver un espectáculo sin prejuicios, es de los que hacen afición, de los que llevan a hombres y mujeres a las plazas.

Ocasiones para sacarle defectos a Cayetano, sin duda que las hay y habrá, como a tantos otros, pero cuando toca. El viernes lo que exigía el espectáculo visto era romperse como lo hizo el rondeño ante dos excelentes toros pero muy serios. De no reunir esas dos condiciones los cuvillos, hubiera sido imposible desplegar todo el repertorio exhibido y obtener el reconocimiento unánime que tuvo. Para los sabios: La disposición y la entrega, adobada de sincera expresión, también es torería.