CANCELACIÓN PROGRAMADA

IKER CORTÉS

Decía hace unas semanas el director Juan José Campanella que, pese a estar encantado con la llegada de las plataformas de vídeo bajo demanda, y pese a la revolución que han supuesto para el medio televisivo, HBO, Netflix o Amazon jamás podrían equipararse a la experiencia cinematográfica. Es, sin duda, un debate recurrente, pero Campanella no se refería tanto a ver las películas en una pantalla grande, que también, sino a que la narrativa de un medio tiene muy poco que ver con la del otro. «En la televisión -decía-, el 80% de las imágenes se mueven entre el plano medio y el primer plano y en colocar al que habla siempre en escena». Y esto es incontestable. El medio cuenta con menos presupuesto y eso obliga a ir más rápido, experimentar menos y ser más eficiente y exigente con los plazos.

Pero hay excepciones, y lo más triste es que una de ellas ha pasado sin pena ni gloria por la parrilla de Amazon Prime Video. Se trata de 'Demasiado viejo para morir joven' ('Too Old To Die Young'), una serie que la compañía acaba de cancelar tras su primera temporada. De nada ha servido que detrás de la ficción anduvieran dos pesos pesados: Ed Brubaker, muy conocido por su trabajo como guionista de cómics y ganador del Premio Eisner, y Nicolas Winding Refn, director de 'Drive' y 'The Neon Demon'. Juntos han diseñado esta obra de diez episodios que, pese a compartir universo y personajes, casi pueden disfrutarse como películas independientes. Y digo películas porque 'Too Old To Die Young' encierra todos los tics del cine de Winding Refn: su deliciosa y espectral fotografía, su gusto por la sordidez, un ritmo exasperantemente lento, que el espectador acusa aún más al afrontar episodios de más de una hora y veinte de duración, y todo un catálogo de personajes extrañísimos -ese William Baldwin sorbiendo mocos como un condenado ya es historia de la televisión-.

No cabe duda de que Amazon se ha dejado un buen fajo de billetes en la producción, por eso sorprende tanto que la plataforma no la haya promocionado con similar interés. Puede que no estuviera contenta con los resultados y está claro que no es un producto para todos los públicos, pero se merecía, al menos, una oportunidad.