LA BULLICIOSA FIESTA GRANDE

MANUEL ANDRÉS FERREIRA

Valencia ya está inmersa en su fiesta grande: las Fallas. Desde el pasado día 1 de marzo con el disparo de la primera mascletà en la plaza del Ayuntamiento, el sabor de la pólvora impregna cada rincón de nuestra ciudad dispuesta a asombrar a propios y extraños con la mayor y única exposición urbana de arte efímero que tiene lugar en el mundo.

Las piezas de las fallas a modo de grandioso puzzle llenan las calles y plazas con el interés del viandante. La plantà ya está ahí, quedan sólo horas para contemplar el total ensamblaje de las piezas. Algunos ya han comenzado a otorgar premios, como todos los años. Luego de la mano de los jurados llegarán las desilusiones y también las alegrías.

Por otro lado las fallas llegan este año trufadas de política por aquello de las próximas elecciones generales. Los intentos de politización de las fallas no son nada nuevo. Somos plato jugoso para los partidos políticos. La historia y las hemerotecas de los diarios son testigos del intento de politizar con mayor o menor éxito al mundo de la fiesta; una circunstancia a la que siempre se ha resistido el fallero y como he destacado en más de ocasión «se ha defendido como gato panza arriba», pese a que muchos mareen la perdiz.

A pesar de todo ello, la bulliciosa alegría invade las calles con todo tipo de festejos. Habrá quien tenga en los labios algún reproche, puesto que la fiesta provoca alguna incomodidad que romperá su ritmo habitual, pero ni son tantos días ni son tantas las molestias.

Los falleros caminan de nuevo y en ese caminar olvidan los sinsabores del ejercício. Ahora es tiempo de fallas en la calle. La gran fiesta del fuego y la pólvora la tenemos servida, y los valencianos nos sentimos orgullosos de ello por ser parte de nuestras raíces, de nuestra cultura y de nuestras señas de identidad. Así pues, con las fallas el viejo rito pagano de la renovación y de la primavera es, en suma, también la asunción de un nuevo compromiso que toda la sociedad valenciana renueva cada año con votos de paz, libertad y convivencia.