El buen gestor

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

El 28 de marzo de 2017 participé en la rueda de entrevistas a Mateo Alemany, recién aterrizado en Valencia como director general. Recuerdo una de las frases que me dijo y que destaqué en un sumario: «Yo tengo opinión sobre todo». Aquel día me pareció un detalle presuntuoso y con cierta dosis de altivez. El tiempo ha ahogado aquella primera impresión y rectifico para admitir que Alemany ha sido una bendición para el Valencia. El paso y la pausa del buen gestor. Firme en los pulsos, hábil negociador y resolutivo en la firma de los contratos. Meriton aceptó el consejo, escogió a un hombre de club para el necesario relevo y dejó que el fútbol fluyera. Mateo Alemany deja aflorar en las distancias cortas ese perfil negociador, con un discurso directo, alejado de la etiqueta y con las ideas muy claras. Lo mejor del director general del Valencia es que tiene un plan. La temporada pasada, la casa se inició por los cimientos del entrenador y un esquema muy medido en la confección de la plantilla. Es cierto que la guinda llegó con un resultado deportivo que fue más allá de las expectativas. Un año después, el plan se mantiene, el club ha subido varios peldaños de un salto y el futuro está despejado. Alemany, que bebió en Mallorca de las raíces de presidentes míticos y sensatos, asegura que es más difícil «desfichar que fichar». Los retos se transforman en éxito como los 6,5 más variables por Montoya. De la misma manera que mientras el Atlético trata de hacerse fuerte con Gameiro, el Valencia se trae a Batshuayi como aviso a navegantes. El director general cuenta con un apoyo importante en la figura del presidente, Anil Murthy, que detrás de esa sonrisa esconde la inteligencia del que sabe que el bien colectivo siempre será un cómodo colchón en el que descansar. De la misma manera que el club de Mestalla ha encontrado la razón en la figura de Alemany, el presidente del Levante, Quico Catalán, se ha doctorado con una operación como la de Lerma, que ha servido para gastar de una tacada en tres de los fichajes más caros de la historia de la entidad granota y para disponer de la cantidad suficiente para solucionar de un plumazo la deuda económica. La permanencia con Paco López le ha dado al Levante la vida. Seguir en primera garantiza al club granota un alivio que le permitirá crecer. Catalán, al igual que Alemany en el Valencia, ha sabido aguantarle el pulso al Bournemouth, que ha pasado por caja a depositar 30 millones de euros, una de las grandes ventas de este verano en la liga española. El verano, a la espera de que se cierre el mercado, dibuja una temporada esperanzadora para los dos equipos de la ciudad. El buen hacer en los despachos siempre tiene su continuidad en el campo. El primer paso está dado.

 

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