Brexit valenciano

MANU RÍOS

El lunes comienza un nuevo curso escolar y una se pregunta si las 780.000 plazas deben incluir formación en política. No estaría de más que los adultos del mañana aprendan lo que es el trabajo público, el respeto, la negociación y el hacerse de valer. Nos fuimos de vacaciones sin novedad alguna sobre una nueva financiación y volvemos jugando al poli bueno y poli malo que nadie se cree. Es curioso pero o Puig se planta y le canta las cuarenta al secretario general de su partido, cosa que parece poco probable, o prefiere protegerse en un cubre espaldas como en su día hizo Sánchez con Ábalos y él lo hace ahora con Soler.

En el PSOE reinará como siempre la disciplina interna pero por si la cosa se enquista, que no está el horno para bollos, siempre habrá una cabeza que cortar y no será la de Puig precisamente. El morbo es saber si Vicent Soler se ha puesto en la guillotina voluntariamente una vez más, o las presiones de Compromís y del propio PP, qué curioso, han surtido efecto. De momento, tijera en mano, es el sastre mayor del reino y Oltra, consciente de su papel justiciero, lo ha dicho bien clarito. Ya ha avisado. Cuidado con tomar decisiones unilaterales dentro del Botànic. En la contienda de la financiación el PSPV tiene mucho que perder y ella mucho que ganar. Es su ocasión para ser la oposición más dura antiSánchez. Ferraz caería en un grave error si le diera la más mínima oportunidad.

Y por ahora ya le ha dado una carta para empezar a jugar. Que en lugar de dotarnos de un nuevo modelo de financiación el Gobierno de España nos 'ordene' que rebajemos en 450 millones de euros el presupuesto es una provocación y una falta de respeto institucional intolerable. ¿En qué bando juega el de Torrente?

De momento como muestra de la gravedad de la situación, 50 centros de día que atienden a menores denuncian que llevan nueve meses sin cobrar la nómina, y el conseller de Hacienda advierte que la cosa va para largo porque no tiene dinero para pagarles. ¿Quién ha hecho los presupuestos? Y lo que es peor, no hay dinero para pagar a currantes pero si lo hay para aumentar los altos cargos un 34% y los asesores un 57%. Bueno, eso si el 10 de noviembre no somos llamados a nuevos comicios y hay que dejar prácticamente las cuentas como están porque se prorroguen los presupuestos. Menudo galimatías que tenemos.

En esto de recibir clases de política la mayoría apuesta por el diálogo y la prudencia frente a quienes defienden a personajes con el pelo rubio oxigenado, declaraciones histéricas y peinados revueltos por el viento. Aquí no tenemos un Trump o un Boris Johnson que echarnos a la cara. Aunque todo es cuestión de ponerse a buscar. Si en lugar de Sánchez, el desaguisado lo hiciera Rajoy ¿pedirían los partidos de izquierda un Brexit duro con el Gobierno de España?