EPI, BLAS Y LA RANA GUSTAVO

Pablo Salazar
PABLO SALAZARValencia

El PP ha lanzado un original vídeo con los legendarios personajes de Barrio Sésamo Epi y Blas, en el que el segundo trata de convencer al primero de que no vote a Vox porque en su imaginaria provincia sería como dar la papeleta a Pedro Sánchez, al que tildan de «okupa de la Moncloa», por culpa de la famosa Ley d'Hont. Y es que, como es sabido, en las circunscripciones pequeñas, las que reparten menos de seis escaños, la división del voto del centro-derecha en tres opciones (PP, Ciudadanos y Vox) puede hacer que algunos escaños acaben en manos de formaciones de izquierdas o nacionalistas/separatistas, es decir, en poder del bloque que aupó al líder socialista a la presidencia del Gobierno. Semanas antes del vídeo, ya circuló por los grupos de Whatsapp de potenciales votantes del bloque de derechas un mapa de España que señalaba dónde no había que votar al partido de Abascal porque era tanto como tirar la papeleta a la basura. Porque lo que las encuestas señalan inequívocamente es que España ha girado hacia la derecha, que el conflicto catalán puede tener una influencia decisiva a la hora de que los electores acudan a las urnas (en favor, obviamente, de siglas y marcas que han mantenido un enfrentamiento directo con los secesionistas), pero que esa mayoría sociológica no garantiza que después del 28-A puedan formar gobierno, precisamente por el perverso efecto d'Hont. En cualquier caso, el recurso a los personajes de Epi y Blas es gracioso e imaginativo. Claro que, ya puestos, Vox podría poner en circulación a la rana Gustavo, «el reportero más dicharachero de Barrio Sésamo», que micrófono en ristre se pasearía por algunas de esas provincias menos pobladas para averiguar a quién van a votar sus habitantes. Y a lo mejor descubriría que aunque las encuestas no reflejen un incremento tan notable, en algunas de ellas es muy probable que los de Abascal den la sorpresa, a pesar de no tener programa ni candidatos reconocibles y a pesar de las críticas que recibe desde la izquierda y el aparato propagandístico de lo políticamente correcto. Y si así fuera, si, por ejemplo, en las circunscripciones de Castilla y León (Zamora, León, Salamanca, Soria, Segovia, Ávila, Palencia, Burgos y Valladolid) Vox se situara en las encuestas por delante del PP y de Ciudadanos (afectados ambos por la crisis de las primarias y la elección fallida de Silvia Clemente como candidata naranja), ¿tendrían los populares que retirarse y pedir a sus electores que votaran al partido de derecha radical, como ha sugerido Abascal? En realidad, uno tiene la impresión de que en esta ocasión el PP se ha equivocado de personaje de Barrio Sésamo. El suyo más bien parece el profesor Siesta, aquel genio loco que inventaba lo ya inventado, como el calcetín. Los populares han descubierto ahora el voto útil.