La base del lobby

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

Escuchando el otro día a Joan Calabuig, que fue primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia y desde hace dos años y pico viene ejerciendo de delegado del Consell (una especie de embajador en tono menor) ante la Comisión Europea, caímos en la cuenta de que ahí está el embrión de ese supuesto lobby valenciano/citrícola que tantas veces se cita pero que, por lo visto y demostrado, no se pone en marcha. Fue en el programa 'A buenas horas' de Miguel Ángel Pastor, en Radio Intereconomía-Valencia. Al ser preguntado por la crisis de la citricultura valenciana y las causas derivadas de los tratos de favor que benefician en la UE a las naranjas y mandarinas de países terceros, Joan Calabuig se lució bastante detallando que las exigencias y los controles en tal materia dejan muchas veces bastante que desear, aunque advirtió que la problemática es muy amplia, claro, y que todo lo que está pasando en el sector naranjero no se puede achacar sólo a la creciente competencia de fuera, ni siquiera en lo que concierne a los casos de competencia desleal. No obstante citó que en los puertos del norte de Europa, la sensibilidad frente a plagas o de tipo comercial es muy distinta; lógicamente les importa el negocio por encima de lo que pueda repercutir negativamente contra productores del sur. Bueno, y si el delegado del Consell en Bruselas lo tiene tan claro, si sabe que hay tratos de favor y que países de la UE operan como no deben, ¿cómo es que no se emprenden actuaciones en consonancia a ello, desde la Generalitat Valenciana y desde el Gobierno central, que hasta ahora es del mismo partido? Y, de paso, si tiene tan claro que en la base hay hondas deficiencias de estructuras agrarias, ¿a qué esperan, el delegado y el Consell al que representa, para actuar? Si ya tienen la base del lobby que quieren inventar.