El ausente gana

El candidato de Vox debería dar las gracias a la Junta Electoral por haberle vetado en una decicisión en apariencia injusta

CURRI VALENZUELA

Día hoy para calibrar quién gano el debate de anoche y lo que se juegan de nuevo los candidatos en el partido de vuelta de hoy, pero en lo que todos los expertos están de acuerdo es en que el más beneficiado por las cuatro horas de televisión en directo va a ser el único representante de los cincos grandes partidos que no se va a colocar ante las cámaras de TVE y Antena 3: Santiago Abascal.

El candidato de VOX debería das las gracias a la Junta Electoral Central por haberle vetado en una decisión por otra parte de apariencia injusta: en vísperas de las elecciones de 2015 la institución encargada de vigilar su legalidad autorizó a que Pablo Iglesias y Albert Rivera debatieran con Mariano Rajoy y Pedro Sánchez a pesar de que Podemos y Ciudadanos no disponían entonces de representación parlamentaria, la excusa que ahora impide que Abascal haga lo mismo.

VOX sale ganando. Lo mostraba muy claro el vídeo de Abascal que su partido colgó ayer en las redes sociales con un mensaje recurrente, el de que «nos quieren silenciar», arranque perfecto para ir desgranando sus denuncias sobre el papel predominante de los nacionalistas independentistas y los partidos clásicos para evitar que los nuevos como ellos levanten cabeza. Lo de hacerse los mártires les funciona.

Mientras que PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos confían en Captar a los indecisos en el debate a dos vueltas en televisión, VOX ya se ha acostumbrado a alcanzar la etiqueta de partido importante sin el apoyo de ningún medios de comunicación y el boicot por parte de algunos de ellos. Su fuente de transmisión son las redes sociales, especialmente Instagram, la más utilizada por los jóvenes. Su método, los impactos de 15 segundos sin posibilidad de introducir matices. Nada que ver con el debate clásico de contraste de ideas con intervenciones de dos minutos como mínimo y respuestas y contrarespuestas subsiguientes.

Las propuestas de VOX son simples; las frases de Abascal en los mítines, contundentes, en blanco y negro, sin matices. Mientras que Casado, Sánchez, Iglesias y Ribera tienen un amplio pasado como tertulianos que les permitiria vivir de ese oficio si fracasan como políticos, el número uno de VOX carece de esa experiencia. A pesar de que el programa económico de su formación ha recibido buenas notas por parte de los economistas liberales, el propio Abascal confiesa no sentirse cómodo discutiendo sobre esos asuntos. Prefiere no salirse de los eslóganes por los que es conocido, sin meterse en aguas turbulentas.

No existe unanimidad en las últimas encuestas sobre cuáles serán sus resultados del próximo domingo, pero de lo que no hay duda es de que VOX en esta campaña ha conseguido «colocar su producto», en palabras de Steve Bannon, el gurú que llevó a Trump a La Casa Blanca antes de asesorar a Bolsonaro y Salvini. Experto en populistas, ahora felicita a Abascal por haber conseguido que PP y Ciudadanos adopten sus mensajes y su lenguaje. Ya ha ganado. Sin tener que debatir.