AULA PARA PRESUMIR DE TOREROS

PEDRO TOLEDANO

Cierto que no es momento para presumir. Nuestra feria de San Jaime, o Fira de Juliol, como se le llamó siempre, no goza precisamente de buena salud. Distintas circunstancias, entre las que destacan la poca sensibilidad de los toreros llamados figuras, y también un pliego con excesivos corsés, la han llevado a que su programación se haya visto menguada, tanto que cualquier comparación con sus días de esplendor sería pura caricatura. Pero como dice el refrán que no hay mal que cien años dure ni enfermo que lo resista, es de esperar que quienes tienen la responsabilidad de aportar soluciones, lo hagan sin más dilación.

Pero de lo que si podemos presumir en este abono es de toreros. El Aula Cultural de LAS PROVINCIAS, siendo fiel a su cita con la Tauromaquia, ha querido en esta ocasión dedicarle su espacio a dos parejas que por variados motivos y en distintas categorías, están llamando la atención de los aficionados. Una, la compuesta por Emilio de Justo y Román, ya lo saben los aficionados, por los méritos que han contraído frente al toro. Por su capacidad de sacrificio y superación, por ese ofrecerse cada tarde con su desnuda verdad, sin ventajas ni fruslerías a todo tipo de encastes, y porque están dando cada vez más lustre a las ferias donde se anuncian.

La otra pareja que completará el cartel de nuestra Aula, la forman, tremenda ilusión la nuestra al anunciarlos, los novilleros Borja Collado y Miguel Polope. ¡Ahí es nada! Dos chavales nacidos en Torrente, que iban al colegio juntos, que ninguno sabía de la afición del otro, y que se encontraron en la Escuela de Tauromaquia de Valencia. Y para mayor gloria, cada uno expresa su tauromaquia con personalidad distinta. Borja, ya ha debutado con picadores, y Miguel, lo hará precisamente el día 25. Dos ilusiones que pueden aportar la energía que precisa la Fira de Juliol para volver a brillar.

Dos parejas. ¡Cuatro toreros en estado puro! Así que a disfrutarlos, en la plaza, y antes, el día 15, a partir de las ocho de la tarde, en la Beneficencia, calle Corona, 36. Cita muy torera.